El fraile dominico Ricardo Torres Castro. Foto: Dominicos
Distendido, natural y afable, Ricardo Ernesto Torres Castro, OP, conversa con Vida Nueva con su acento boyacense. El fraile y sacerdote dominico, nacido en Tunja, capital del departamento de Boyacá, en el centro de Colombia, ha puesto en el radar a la Iglesia colombiana tras ser nombrado director del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), instancia encargada, desde 1957, de brindar formación profesional técnica gratuita a trabajadores, jóvenes y adultos en los sectores estratégicos de la industria.
Es el segundo cura al frente de esta instancia, el primero fue el eudista Camilo Bernal Hadad, exrector de Uniminuto, en el gobierno del Nóbel Juan Manuel Santos. El dominico fue fichado por Abelardo de la Espriella, presidente electo para el periodo 2026-2030.
PREGUNTA.- ¿Cómo se ha tomado este nombramiento?
RESPUESTA.- Con un profundo sentido de responsabilidad ante el país y ante los más de 600.000 jóvenes que hoy son aprendices en el SENA. Fue un discernimiento muy tranquilo, siempre entendiendo que nuestra vocación está mediada por el servicio y que esta es una posibilidad de servicio única que tiene la Iglesia. El presidente quiso que fuera una persona de Iglesia. Hubiera podido haber sido otro, pero él tuvo a bien que fuese yo, por lo que también me siento muy complacido.
P.- ¿Y qué responde a algunos sectores que lo están criticando por asumir funciones de gobierno apartándose de lo estrictamente sacerdotal?
R.- Lo primero es que no están entendiendo entonces qué es el SENA. Es un Servicio Nacional de Aprendizaje, así de simple. No es un cargo político, no es una entidad política, que la hayan politizado es diferente. El SENA responde a la misión, que además nace con la Iglesia desde el Informe Lebret y con los primeros sacerdotes que estuvieron allí, de poder suplir una formación técnica en función del desarrollo del país. Así que quienes hacen ese tipo de críticas finalmente no están entendiendo de qué se trata esa entidad
P.- Acompañar al presidente Abelardo de la Espriella, ¿significa ser de ultraderecha?
R.- Respaldo a la misión y a la figura constitucional del presidente, sin duda. Pero aquí el respaldo es a los más de 600.000 jóvenes que hoy son aprendices del SENA.
P.- Guardando las debidas distancias, al incursionar usted en el mundo de la política, ¿no teme ser criticado como figuras como Camilo Torres o Ernesto Cardenal?
R.- Camilo Torres y Ernesto Cardenal nunca se desviaron, siguieron evangelizando desde otro lugar. Si alguien me preguntara si por un cargo de estos dejaría el ministerio sacerdotal o el servicio en la Iglesia, pues no. Pero lo que sí puede tener todo el mundo claro es que siempre seguiré evangelizando.