Emitieron un comunicado en el que se comprometieron a ser un espacio de servicio para el pueblo de Dios
“Confiamos en que el camino iniciado en esta Primera Asamblea siga fortaleciendo la comunión y la colaboración entre nuestras Iglesias, para que la RECLAC sea un verdadero espacio de servicio para los comunicadores de Latinoamérica y el Caribe y para todo el Pueblo de Dios”, afirma el mensaje entregado al concluir el encuentro realizado en Santiago de Chile.
Durante los últimos días de julio se reunieron 44 participantes de 18 conferencias episcopales, del Centro para la Comunicación del Consejo Episcopal Latinoamericano y Caribeño (CELAM) y de 8 organismos eclesiales tales como Signis Alc, Caritas y la Confederación Latinoamericana y Caribeña de Religiosas y Religiosos (CLAR).
Su objetivo fue consolidar esta red, culminando el proceso iniciado en Bogotá en 2024, cuando se anunció su nacimiento como “red de redes” para articular el trabajo de las comisiones episcopales, medios católicos y comunicadores. En Santiago se consolidó este proceso institucional con la aprobación de sus estatutos y organismos de coordinación y gestión.
Luis Enrique Ramos Zapata fue elegido secretario general de la naciente Reclac. Portorriqueño, subdirector de “El Visitante”, semanario oficial de la Conferencia Episcopal Puertorriqueña, es comunicador, estratega en comunicación institucional y directivo con más de 18 años de experiencia en liderazgo organizacional, gestión de equipos y desarrollo de iniciativas de alto impacto en el ámbito eclesial y social. Tiene una maestría en Gerencia y Recursos Humanos por la Universidad Interamericana de Puerto Rico.
Ramos dijo que la misión de la Reclac estará orientada a fortalecer una comunicación que haga visible la realidad de los pueblos y acompañe especialmente a quienes más necesitan ser escuchados. “De manera que toda voz de aquellas personas que necesiten ser escuchadas, que necesiten una voz que los defienda y que puedan ser pueblo con ellos, tengan una presencia en nuestra Iglesia”, afirmó.
En el mensaje entregado al concluir la Asamblea, agradecen a los obispos de América Latina y el Caribe por su cercanía, confianza y apoyo permanente a la misión de los comunicadores eclesiales. También reconocen a quienes acompañaron el proceso de discernimiento que hizo posible el nacimiento de la Reclac como un espacio de comunión y servicio para la Iglesia.
El texto expresa la disposición de los participantes de seguir caminando junto a sus pastores, “convencidos de que una comunicación en comunión fortalece la misión evangelizadora de la Iglesia y hace más visible el rostro de Cristo en medio de nuestros pueblos”.
“Expresamos nuestra solidaridad con el querido pueblo de Venezuela, que está sufriendo las consecuencias de los terremotos que han afectado a numerosas familias y comunidades”, continúa el mensaje. Agrega: “De igual manera, nos unimos al pueblo de Cuba, que continúa enfrentando las difíciles consecuencias de la prolongada crisis energética, una situación que impacta la vida cotidiana, el bienestar y la esperanza de millones de personas”.
Finalmente, afirman las convicciones que comprometen a los participantes: “reafirmamos que toda tarea de comunicación encuentra su verdadero sentido cuando tiene a Jesucristo en el centro y, desde Él, reconoce y promueve la dignidad de toda persona humana, su historia y su esperanza, a la luz del Evangelio. Al mismo tiempo, renovamos nuestra decisión de seguir trabajando por la paz y por el cuidado de la casa común, convencidos de que la comunicación es un camino privilegiado para fortalecer la fraternidad entre nuestros pueblos”.
Continúan afirmando que “nuestros países y ciudades experimentan con dolor el crecimiento de la pobreza, la exclusión y múltiples formas de violencia, muchas de ellas alimentadas también por las palabras, la descalificación y la agresión en los espacios de comunicación. Esta realidad, lejos de desanimarnos, renueva nuestra vocación de ser comunicadores del Evangelio de Jesucristo, anunciando con esperanza la verdad, promoviendo el encuentro y haciendo nuestro el pedido del papa León XIV de “desarmar las palabras de toda agresividad” y tendiendo puentes allí donde otros levantan muros”.
El mensaje concluye animando “a todos los comunicadores de la Iglesia a vivir con entusiasmo y responsabilidad esta misión. Sigamos trabajando juntos para que, a través de nuestras palabras, imágenes e iniciativas, contribuyamos a una Latinoamérica y un Caribe unidos, fraternos y comprometidos con el cuidado de toda vida”.