El Nuncio Apostólico en Argentina manifestó la cercanía del papa León XIV

Michael Banach llamó a renovar el pacto de fidelidad desde la fe, la paz y la misión de anunciar a Cristo como luz del mundo

El Nuncio Apostólico en Argentina manifestó la cercanía del papa León XIV
Comparte:

En el marco de la gran Fiesta de la fe, celebrada este 15 de septiembre en la Catedral de Salta, el nuncio apostólico en la Argentina, Michael Banach, invitó a los peregrinos a renovar, una vez más el pacto de fidelidad con el Señor y la Virgen del Milagro, a partir de las enseñanzas de Jesús.



Al comienzo de su predicación, transmitió un mensaje especial del papa León XIV a los fieles: “¡Dios los ama!” y “¡El Papa León también los ama!”. De esta manera, el Papa quiere mostrar su cercanía espiritual y paternal, sus oraciones y su deseo de que el pueblo argentino crezca en la fe y en la confianza en el amor y la misericordia de Dios.

Senor Del Milagro

Imagen del Señor del Milagro – Provincia de Salta

Al referirse a esta solemnidad, Banach señaló que se trata de una de las celebraciones más importantes, donde los fieles renuevan su pacto de fidelidad con el Señor y su Madre.  Y con respecto al Evangelio que sitúa a Jesús antes de ser arrestado en el Huerto del Getsemaní, ofreció tomar tres afirmaciones para ayudar a este compromiso.

Pacto de fidelidad

Para iluminar el sentido de ese pacto, centró su reflexión en algunos ejes presentes en el Evangelio. La primera fue la enseñanza de Jesús sobre el grano de trigo: “si el grano de trigo no cae en tierra no muere, queda solo; pero si muere, da mucho fruto”. A partir de esta imagen, explicó que el camino de Jesús hacia la gloria pasa por la muerte, y la cruz constituye el centro del misterio cristiano.

En primer lugar, subrayó a paradoja de la fe cristiana: la vida y la salvación surgen a través de la muerte de Cristo. Con su muerte, destruyó el pecado y el poder de la muerte. Para los creyentes, agregó, la muerte ya no es el final ni el sepulcro el destino definitivo. En ese contexto vinculó la reflexión sobre la cruz con el mensaje que identifica al Señor del Milagro como fuente de paz: “Señor del Milagro, Tú eres nuestra paz. Oramos para recibirla y servimos para darla”.

El segundo aspecto destacado fue la humanidad de Jesús: su vulnerabilidad, honestidad y transparencia al afrontar el sufrimiento que sabía que debía atravesar. Sin embargo, no permitió que el temor y la angustia apartaran su voluntad de la misión recibida de su Padre. Para Banach, contemplar esta humanidad de Jesús permite comprender también la profundidad de su entrega por la salvación de cada persona.

Finalmente, el Nuncio se detuvo en las últimas palabras públicas de Jesús antes de su arresto: “Mientras tengan luz, crean en la luz y serán hijos de la luz”. Según explicó, el objetivo de Cristo no era suscitar lástima, preservar un legado, o motivar a los hombres a vivir mejor, sino llevarlos a la fe en él y a la salvación. Por eso, sostuvo que también la misión de los cristianos consiste en anunciar esa luz a un mundo que necesita esperanza, paz y salvación.

Peregrinacion Senor Y Virgen Del Milagro

Peregrinación de fieles para participar de la Fiesta del Señor y la Virgen del Milagro en la provincia de Salta – Foto: FB del arzobispado salteño

Llamado a los peregrinos

Seguidamente, Banach formuló un llamado concreto a los peregrinos: hacer de la transmisión de la fe una prioridad. “Hagamos que criar a nuestros hijos en esta luz, invitar a nuestra familia y amigos a bañarse en ella, y escuchar y apoyar la proclamación de esta luz a un mundo sumido en la oscuridad, sea la máxima prioridad de nuestras vidas”, exhortó. Para el nuncio, el mundo necesita precisamente esa luz y esa paz que brotan de Cristo.

Al concluir su homilía, el prelado sintetizó las tres enseñanzas que, a su entender, deja la última aparición pública de Jesús: que no había venido para vivir, sino para morir, y que mediante su muerte produciría una cosecha de vida y salvación; la decisión de avanzar hacia la cruz a pesar del temor y el sufrimiento; y el deseo de que los hombres se acerquen a él por la fe y lleguen a ser “hijos de la luz”.

Para concluir, invitó a los fieles a guardar estas enseñanzas en el corazón y volvió a poner en labios de toda la comunidad la oración que atravesó su predicación: “Señor del Milagro, Cristo Redentor, del pueblo de Salta no apartes tu amor”.

Fotos: FB del arzobispado de Salta

Noticias relacionadas