Europa

Un misil ruso mata a una trabajadora de Cáritas Ucrania

| 28/07/2026 - 19:16

La empleada, que había huido de su ciudad en 2022, falleció en un ataque que destruyó su vivienda, con su hijo de diez años dentro, que logró sobrevivir





La guerra ha golpeado esta vez a quienes cada día intentan aliviar sus consecuencias. Una trabajadora de Cáritas Ucrania ha muerto tras un ataque con misiles rusos contra la ciudad de Járkov, en el este del país. La vivienda en la que se encontraba quedó completamente destruida y su hijo, de diez años, sobrevivió al impacto, aunque resultó herido.



La noticia ha provocado una profunda conmoción en Caritas Internationalis, que ha querido rendir homenaje a una mujer que llevaba años dedicada a atender a las personas más vulnerables en uno de los territorios más castigados por la invasión rusa.

“Estamos profundamente consternados por la muerte de nuestra compañera de Cáritas Ucrania. Al mismo tiempo, nos alivia enormemente que su hijo de diez años haya sobrevivido a esta tragedia”, ha señalado Oliver Müller, director de Caritas Internationalis y responsable de Asuntos Internacionales, Migración y Ayuda en Casos de Desastre de la Asociación Alemana de Cáritas.

Una vida marcada por la guerra

No era la primera vez que el conflicto trastocaba su vida. En 2022 había tenido que abandonar Vovchansk, su ciudad natal, para refugiarse en Járkov, donde comenzó una nueva etapa trabajando como asistente social en uno de los equipos de atención médica de Cáritas.

“Este es ya el segundo golpe devastador que la familia de nuestra empleada ha tenido que soportar durante esta guerra”, lamentó Müller. Sus compañeros la recuerdan como una profesional “muy dedicada y entregada”, que trabajaba cada día junto a quienes más necesitaban ayuda. “Nuestros pensamientos están con su familia y con todos sus compañeros de Cáritas Ucrania”, añadió.

Ataque ruso a la catedral de la Dormición (Kiev). Foto: EFE/Oficina presidencial ucraniana

El riesgo de ayudar en primera línea

La muerte de esta trabajadora pone rostro a un riesgo que las organizaciones humanitarias afrontan desde el inicio de la invasión rusa. “Esta guerra implacable no perdona a nadie. El personal de Cáritas también está expuesto a estos peligros a diario”, subrayó Müller, quien quiso agradecer el compromiso de quienes continúan prestando servicio pese a la inseguridad permanente. “Es un acto de humanidad verdaderamente admirable”, afirmó.

Durante los últimos meses, los ataques con misiles y drones rusos sobre las regiones orientales y meridionales de Ucrania se han intensificado, obligando a las organizaciones humanitarias a desarrollar su labor en condiciones cada vez más complejas.

Pese a la violencia, Cáritas ha mantenido e incluso ampliado su presencia sobre el terreno. “La población lleva cuatro años y medio resistiendo esta guerra y Cáritas no ha dejado de prestar ayuda; al contrario, hemos reforzado nuestro apoyo”, destacó Müller.

La organización acompaña a personas desplazadas, ofrece atención psicológica para afrontar los traumas de la guerra, presta asesoramiento jurídico, desarrolla programas específicos para la infancia y mantiene equipos móviles que atienden a personas mayores, enfermas o con discapacidad en las zonas más afectadas. Solo durante el último año, estos proyectos humanitarios alcanzaron a más de 105.000 personas en Ucrania.

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