Monjas de clausura de toda España se forman en alta pastelería con Le Cordon Bleu

La Fundación Contemplare impulsa un curso para ayudar a varios monasterios a mejorar los productos que elaboran en sus obradores

Monjas de clausura en Le Cordon Bleu
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Doce monjas de seis monasterios españoles han cambiado por unos días sus obradores de clausura por las cocinas de Le Cordon Bleu. La Fundación Contemplare, que acompaña a monasterios de clausura de toda España para hacer viable y sostenible su día a día, ha organizado junto a la prestigiosa escuela culinaria un curso especial de pastelería para ayudar a las comunidades a perfeccionar los productos que elaboran y venden durante todo el año.



La iniciativa ha reunido en Madrid a religiosas de las Clarisas de Valdemoro, Astudillo, Salvatierra y Villarrubia de los Ojos; las Franciscanas Isabeles de Trujillo; y las Agustinas de Fregenal de la Sierra. Todas ellas trabajan habitualmente en obradores conventuales donde dulces, pastas, chocolates, mermeladas o elaboraciones artesanas se convierten no solo en una fuente de ingresos, sino también en una forma concreta de sostener la vida contemplativa.

“A la ambición por innovar y cuidar cada receta se suma algo que se nota desde el primer momento: la cercanía de todo el equipo, que es la mejor bienvenida posible”, han señalado desde la Fundación Contemplare.

Recetas nacidas del silencio y la oración

El curso ha permitido a las religiosas aprender nuevas técnicas de pastelería, texturas y acabados pensados para enriquecer su oferta actual. De esta manera, la formación busca transformar ayudar a que aquello que ya elaboran desde la tradición, el silencio y la oración pueda ganar en calidad, presentación y posibilidades de venta.

Y es que para muchas comunidades de clausura, los obradores son una herramienta fundamental de sostenimiento. La venta de estos productos permite cubrir parte de los gastos ordinarios de la vida comunitaria y contribuir al mantenimiento de conventos que, en muchos casos, son auténticas joyas históricas y artísticas.

En esta edición han participado, entre otras, dos hermanas clarisas del convento de Salvatierra, en Álava, cuya confitería lleva abierta casi cuatro décadas en la Llanada Alavesa y cuenta con reconocimiento nacional e internacional. El pasado mes de mayo recibieron, además, un premio de la Academia Vasca de Gastronomía.

Monjas de clausura en Le Cordon Bleu

Monjas de clausura aprenden nuevas técnicas en Le Cordon Bleu. Foto: Contemplare

Un chef reconocido para los obradores conventuales

La formación ha sido impartida por el chef Carlos Fernandes, reconocido como Pastelero del Año 2021. Nacido en Lisboa, Fernandes obtuvo en 2009 el Certificado Profesional en Cocina y Pastelería en la Escola de Hotelaria e Turismo de Lisboa y comenzó después una trayectoria vinculada a distintos espacios gastronómicos de la capital portuguesa.

A lo largo de su carrera ha trabajado junto a grandes nombres de la cocina y la pastelería, como Paco Torreblanca y Martín Berasategui. En 2022 asumió el cargo de chef de pastelería en el Four Seasons Hotel de Madrid, donde ha contribuido a la creación y ejecución de una selección de postres de alta calidad.

Ahora, parte de esa experiencia ha llegado también a los obradores de clausura. Las religiosas se llevan nuevas ideas y recursos técnicos que podrán aplicar a sus elaboraciones habituales, sin perder aquello que hace reconocibles sus productos: la paciencia, la artesanía y una manera de trabajar en la que cada receta forma parte de una vida entregada a Dios.

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