El año jubilar se desarrollará desde el 30 de agosto de 2026 al 8 de septiembre de 2027
Presentación del Año Santo Guadalupense. Foto: Archidiócesis de Toledo
En la Sala Capitular Jerónima del Real Monasterio de Guadalupe, se celebraba ayer la presentación oficial del Año Jubilar Guadalupense, un evento esperado que se inaugurará con la apertura de la Puerta Santa el 30 de agosto de 2026 y concluirá el 8 de septiembre de 2027. El lema de este período jubilar está tomado del evangelio de san Mateo: ‘Tu madre te busca’.
Junto al arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chavez han participado José Rodríguez Carballo, arzobispo de Mérida-Badajoz; Vidal Rodríguez, guardián del Monasterio; y Raúl Muelas Jiménez, provicario general de Toledo. También han estado presentes el alcalde de Guadalupe, José Miguel Ramiro, el vicario general de la diócesis de Coria-Cáceres, Diego Zambrano y el delegado episcopal para los Caminos de Guadalupe de la archidiócesis de Toledo, Ángel Verdugo.
El arzobispo de Toledo ha destacado la relevancia internacional de este santuario, subrayando su papel como corazón de la devoción mariana en España y su proyección universal. Durante su intervención, el prelado toledano destacaba la labor evangelizadora del lugar: “Desde Guadalupe se ha hecho una obra de evangelización misionera magnífica. La imagen de la Virgen sigue convocando a millones de personas”.
Asimismo, resaltó la importancia de la obra social, especialmente el apoyo a personas con discapacidad, calificándolas como “el tesoro de la Iglesia y el tesoro de la humanidad”. Por último, en su intervención hizo un llamamiento a la unidad y a la comunión sinodal, invitando a todos los peregrinos a vivir este tiempo como una oportunidad de renovación espiritual bajo el lema ‘Tu Madre te busca’.
Por su parte, el arzobispo de Mérida-Badajoz, José Rodríguez Carballo, ha profundizado en el sentido teológico del Jubileo, definiéndolo como un tiempo de gracia, reconciliación y conversión. Sobre la naturaleza del evento, ha señalado que el jubileo es algo profundamente espiritual, con fuertes implicaciones sociales. Carballo ha subrayado que peregrinar supone “salir de uno mismo, caminar con fe, compartir la esperanza con otros y dejarse transformar por Dios”.