Obispo auxiliar de México: Los desaparecidos, más que números son personas

En entrevista para Vida Nueva, Francisco Javier Acero asegura que las cifras de desapariciones siguen aumentando y “ninguna sociedad puede sonreír al futuro mientras mantenga a sus muertos ocultos”

Mundial protestas
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El obispo auxiliar de la Arquidiócesis de México, Francisco Javier Acero Pérez, señaló que siempre que se habla de los desaparecidos en el país “no nos engañemos, son más que números, personas: familias, niños, niñas, adolescentes”.



En entrevista para Vida Nueva, aseguró que las cifras de desapariciones siguen aumentando y “ninguna sociedad puede sonreír al futuro mientras mantenga a sus muertos ocultos”.

Ante la problemática, compartió que una de las formas en las que la arquidiócesis es cercana con los familiares de desaparecidos es a través de la iniciativa ‘buzones de la paz’, colocados en las parroquias y a través de los cuales, las personas depositan una carta o dibujo dirigidos a ellos.

Desaparición de personas: realidad “indiferente durante muchos años”

Pocos días antes del inicio y durante el Mundial de futbol, del cual una de las sedes es el estadio Ciudad de México, ‘madres buscadoras’ y colectivos de familiares de desaparecidos se han manifestado a fin de mostrar a la opinión pública internacional la problemática que prevalece en el país.

A ese respecto, el obispo Acero opinó: “lo único que quieren y piden es que no se olviden de sus familiares desaparecidos. Ante esta realidad tan dura no podemos más que respetar su manera de expresar este dolor tan profundo como es la desaparición de personas”.

“Esta situación ha sido indiferente durante muchos años y como dicen muchos afectados: hasta que no toca una realidad en tu familia, no te das cuenta en el clima de criminalidad e impunidad que vivimos”, añadió.

“Después del Mundial la vida sigue y las cifras aumentan”

Destacó que el deporte “da algo de unidad al país; nuestra selección está dando un respiro al clima de violencia que vivimos… lo que han hecho algunos colectivos es una llamada de atención para que no perdamos de vista que después del Mundial la vida sigue y las cifras aumentan“.

Refirió que el porcentaje promedio de aumento de las desapariciones desde el 2022 es del 7.60%; “los casos de personas desaparecidas siguen en aumento… es muy triste escuchar como hay personas que desde diferentes instituciones las utilizan para sus propios intereses y no para visibilizar las injusticias”.

Para el obispo Acero, “nuestros líderes han primado más la teoría que la práctica de la escucha empática, el protagonismo para el carrerismo, antes que el abrazo para contener la rabia y el dolor”.

madres de desaparecidos México con monseñor Acero

El obispo Francisco Acero con familiares de desaparecidos. Foto: Desde la fe – Arquidiócesis de México

La unidad para llegar a la paz

El papel de Iglesia ante la problemática -añadió el obispo- es “disipar la desesperanza, pidiendo luz en medio de las sombras y el cansancio del camino y esto solo se hace acompañando”.

“Estos crímenes no pueden ‘meterse en un cajón’; la respuesta de la Iglesia debe basarse en la escucha, la verdad, la reparación y el cuidado. Ellas mismas expresan que se sienten libres para hablar en los encuentros que organizamos porque la Iglesia es la única que se interesa por ellas”, agregó.

Manifestó que la propuesta de la Vicaría de laicos en el mundo de la arquidiócesis, “frente a este y otros problemas difíciles que enfrentamos, es la escucha y la unidad para llegar a la paz. Unidad no significa uniformidad, ni la imposición de un modelo único de pensamiento”.

La escucha sin prejuicios

Al contrario -explicó- “‘unidad en la diversidad’ significa mantener un diálogo respetuoso con las autoridades para tender puentes, derribar muros y sembrar la reconciliación tan deseada y que todos esperamos. La dinámica que tenemos una vez al mes, es la de la escucha sin prejuicios”.

En esta, dijo, se aplica el principio de la unidad, que “es superior frente al conflicto. Este problema ha dividido y polarizado algunas redes de familias buscadoras. Sabiendo que sufrimos juntos, ofrecemos diálogo y escucha serena para que todas las familias de desaparecidos participen y se escuche su voz“.

No obstante, enfatizó que “podemos hablar y organizar grandes encuentros para la construcción de la paz, pero si no visibilizamos la realidad de las desapariciones, nos quedamos en teoría de investigación universitaria”.

Sistemas de seguridad que no cuidan a la ciudadanía

“En nuestros encuentros se respira el miedo en la población porque nuestros sistemas de seguridad no cuidan a la ciudadanía”, dijo.

Respecto a los ‘buzones de la paz’, detalló que los mensajes son recogidos por madres de desaparecidos; “allí también se han encontrado lugares donde hay fosas clandestinas y gracias a esos buzones, ellas hacen sus búsquedas”.

“Solo el amor de una madre hacia su hijo permite que con un pico y una varilla puedan descubrir huesos humanos que a veces son de sus propios hijos o de otros: los olvidados que también existen en esta sociedad del siglo XXI”, apuntó.

Otra forma de apoyar a estas familias es ofrecer en las Eucaristías “y en nuestra oración personal por los desaparecidos, ello nos hacen pensar y ser solidarios ante esta dura realidad que vivimos”.

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