Vaticano

León XIV excomulga a los lefebvrianos

| 02/07/2026 - 10:11

  • La Santa Sede confirma la máxima pena contra la comunidad tradicionalista y explica que todos sus sacerdotes son “cismáticos”
  • Tanto los cuatro consagrados ayer ilegítimamente como los dos celebrantes, Galarreta y Fellay, dejan de estar en comunión con Roma
  • Todos los “fieles laicos” que “se adhieran formalmente” al grupo “se considerarán cismáticos y excomulgados”
  • Todos los sacramentos que se ofrezcan por su parte (eucaristía, confesión o matrimonio) son “inválidos”





Tras consumarse ayer el “cisma de· la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) al consagrar a cuatro obispos contra la voluntad del Papa, a primera hora de la mañana de este 2 de julio ha llegado la anunciada respuesta de la Santa Sede: la excomunión ‘latae sententiae’ de los cuatro prelados, al carecer de toda legitimidad.



También sufren la misma pena el obispo celebrante, Alfonso de Galarreta, y el concelebrante, Bernard Fellay. Precisamente, ambos ya fueron excomulgados en 1988, cuando Marcel Lefebvre los consagró, junto a otros dos compañeros, sin el permiso de Juan Pablo II.

Los dos prelados supervivientes

Siendo los dos prelados supervivientes, han querido garantizar la supervivencia de su comunidad tradicionalista, pero repitiendo el mismo paso… y recibiendo la misma respuesta de Roma.

En el comunicado hecho público por Doctrina de la Fe y firmado por su prefecto, el cardenal Víctor Manuel Fernández, se señala que, “a pesar de las advertencias dirigidas al superior general de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X”, Davide Pagliarani, los lefebvrianos han “cometido un acto de carácter cismático”.

Al haberse dado además “sin mandato pontificio y en contra de la voluntad del Sumo Pontífice”, han incurrido “ipso facto en las penas previstas”. Por ello, “la excomunión ‘latae sententiae’, reservada a la Sede Apostólica”, recae automáticamente sobre los cuatro obispos ilegítimos, Pascal Schreiber, Michael Goldade, Michel Poinsinet de Sivry y Marc Hanappier, así como sobre Alfonso de Galarreta y Bernard Fellay.

Al haber participado directamente en la celebración

En el caso del último, que fue superior general de la FSSPX antes de Pagliarani, se da “al haber participado directamente en la celebración litúrgica como conconsagrante y al haberse adherido así públicamente al acto cismático”.

Este matiz es importante, pues “se advierte a los clérigos y a los fieles laicos que no se sumen al cisma de la Fraternidad Sacerdotal San porque incurrirían ipso facto en la pena de excomunión ‘latae sententiae’”.

Consagración episcopal ilícita promovida por la Fraternidad de San Pío X en Écône. Foto: EFE

Como Doctrina de la Fe detalla en una nota explicativa, “desde la época de san Pablo VI hasta las últimas conversaciones, celebradas recientemente en este dicasterio, los
múltiples intentos por reconducir a los seguidores del movimiento iniciado por monseñor Marcel Lefebvre a la plena comunión con la Iglesia católica han resultado infructuosos”.

En contra de la voluntad del Santo Padre

Hoy, “esta situación se ha agravado aún más a causa de las recientes consagraciones episcopales celebradas sin mandato pontificio, en contra de la voluntad del Santo Padre y en abierta violación del derecho canónico”.

Por lo tanto, el órgano encabezado por el cardenal Fernández reitera que “dicho acto ha constituido el delito de cisma, con las consecuencias canónicas que ello conlleva para los ministros sagrados y los fieles laicos implicados”.

La principal consecuencia es que se vuelve a la situación que había en 1988, aunque luego Benedicto XVI y Francisco trataran de encauzar un diálogo con la FSSPX por el que sus pastores dejaron de estar excomulgados y sus sacramentos tenían validez.

Rechazo práctico del primado de Roma

Ahora, “dicha desobediencia”, que “conlleva un rechazo práctico del primado de Roma”, supone que los “ministros sagrados” pertenecientes a la comunidad “se encuentran en cisma y, por lo tanto, deben ser considerados cismáticos”.

De ahí que se incida en que, en lo que respecta “a los fieles laicos, se considerarán cismáticos y excomulgados aquellos que se adhieran formalmente a la Fraternidad Sacerdotal San Pío X”.

Todo ello porque “los ministros sagrados”, de ahora en adelante, “administran los sacramentos de forma ilícita”. Además, se da marcha atrás a la dispensa que les habían concedido Ratzinger y Bergoglio y “el sacramento de la penitencia que ellos administran y el matrimonio que celebran son inválidos”.

La Iglesia abre la puerta a quienes “deseen volver a la plena comunión”

Eso sí, “la Iglesia, como madre solícita, acogerá con sincero afecto y viva solicitud a todos aquellos que deseen volver a la plena comunión”. Para ello, “los nuncios apostólicos establecerán los procedimientos que los ordinarios podrán utilizar en los distintos casos”.

Ahora, todo está en manos de los fieles, a los que se exhorta a “permanecer firmes en la comunión con el Romano Pontífice, con los obispos en comunión con él y con toda la Iglesia”.

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