Alejandro Canales, misionero comboniano en Chad
España apoyó a los misioneros con más de 14 millones de euros en 2024. Así se recoge en la Memoria de Actividades 2025 de Obras Misionales Pontificias (OMP), presentada hoy en Madrid y que recoge la labor evangelizadora de esta institución eclesial, desde las campañas de donaciones a los proyectos realizados en los territorios ‘ad gentes’, pasando por la formación y la animación misionera.
El director de OMP España, José María Calderón, ha comenzado su intervención con un recuerdo al pueblo venezolano ante el terremoto sufrido esta madrugada. De hecho, ha confirmado que ya han escrito a los 373 misioneros españoles en el país.
Sobre el tema que ocupaba, Calderón ha expuesto que en total nuestro país ha apoyado 1.119 proyectos, con una inversión de 15.215.641,92 euros destinados a los Fondos Universales de Solidaridad.
Un año más, España es el segundo país más generoso con los misioneros solo por detrás de Estados Unidos, que aporta alrededor de 5 millones de euros más que nuestro país.
José María Calderón y Alejandro Canales, en la rueda de prensa de la Memoria 2025 de OMP. Foto: Vida Nueva
Según pone negro sobre blanco esta radiografía de los misioneros españoles, actualmente hay 9.842 (5.335 en activo y 4.147 en España colaborando en la animación misionera o esperando un nuevo destino). Es más, este año hay 194 más que el año anterior, todos ellos pertenecientes a 372 instituciones eclesiales, desde diócesis, institutos misioneros y congregaciones a asociaciones.
En concreto, con respecto a la Memoria 2024, hay un aumento de 194 misioneros. Al ser preguntado por Vida Nueva, Calderón ha remarcado que es verdad que crece en esta ocasión, sobre todo por la presencia de laicos, que son los más que se suman hoy. Pero también es verdad que muchos se jubilan y vuelven a España o mueren, por lo que el número de activos decrece, de 5.624 a 5.335.
La Memoria revela que la edad media de los misioneros es de 76 años, uno más que el anterior. De estos, el 53% son mujeres y el 47% hombres, unas cifras que se mantienen inalterables en relación al año anterior.
De los 9.842 misioneros 2.870 son consagrados y consagradas, 1.263 son sacerdotes religiosos, 646 laicos y laicas, 458 sacerdotes diocesanos, 72 obispos y 6 cardenales.
Testigo de la gestión de OMP es Alejandro Canales (Ampuero, Cantabria, 1948), misionero en Chad durante casi 50 años, que ha compartido en la rueda de prensa su testimonio de primera evangelización en uno de los países más pobres del mundo.
“La vocación misionera es de por vida. Y lo digo con agradecimiento al Señor”. Así se ha presentado Canales, que llegó con 30 años a Chad, meses antes de que estallara la guerra civil.
El comboniano ha sido testigo del nacimiento y crecimiento de una Iglesia local, que en la pasada vigilia pascual contó con 3.500 bautismos de adultos tan solo en la diócesis de Sarh, donde vive ahora, siendo una de las cuatro en las que ha desarrollado su labor pastoral. “Cuando llegué hace 48 años había cuatro diócesis y hoy hablamos de ocho grandes diócesis”, ha afirmado.
El religioso ha trabajado en pastoral, labores de desarrollo (pozos de agua, educación, salud, agricultura), acompañamiento de familias que dejan la práctica de la poligamia o formación de catequistas nativos. De hecho, ha insistido en que gracias a la pastoral familiar trabajada “hay hoy muchos laicos llevando los proyectos adelante”.
Tras unos días en España, en julio regresa de nuevo a Chad para colaborar en la formación de los futuros misioneros combonianos y del clero nativo; y para seguir el trabajo pastoral de una parroquia de ciudad, donde vive. Y es que sobre el terreno las vocaciones surgen. “‘Nosotros queremos ser como vosotros’, nos decían los postulantes”, ha rememorado Canales.
Y eso que en tiempos de la colonización “los franceses se preguntaban qué ibamos a hacer los misioneros en un país musulmán”. “La respuesta es que el anuncio del Evangelio transforma las sociedades”, ha sentenciado el misionero.