La organización presenta su memoria, en la que advierte sobre las graves consecuencias del recorte global del 23,1% en cooperación
Manos Unidas en Sierra Leona
Manos Unidas ha presentado hoy su Memoria de Actividades 2025, un balance que refleja el apoyo directo de la ONG a más de un millón de personas en situación de vulnerabilidad. La publicación de este informe se produce en un escenario global especialmente crítico, marcado por el mayor desplome en la historia de la Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD), lo que amenaza con agravar severamente la situación en los países más empobrecidos.
La organización ha denunciado que la AOD registró el pasado año una caída sin precedentes del 23,1 %, impulsada por los drásticos recortes de grandes donantes internacionales como Estados Unidos, Alemania, Francia, Reino Unido y Japón. Frente a este repliegue, la entidad dependiente de la Iglesia católica en España ha reivindicado la urgencia de mantener la lucha contra el hambre y la pobreza como una exigencia ética irrenunciable.
“Mientras la ayuda global cae con fuerza, desde Manos Unidas seguimos sosteniendo y acompañando a más de un millón de personas, renovando nuestro compromiso en la lucha contra el hambre y la desigualdad”, ha afirmado Cecilia Pilar Gracia, presidenta de la institución.
En su intervención, advirtió sobre el impacto directo de la falta de fondos: “En muchos de los escenarios en los que trabaja Manos Unidas, la ayuda internacional no es un complemento, sino una red básica de protección. Cuando se reduce la financiación en países atravesados por la fragilidad, peligran la vida cotidiana y los derechos de millones de personas”.
Haciendo frente a este contexto adverso, durante 2025 Manos Unidas logró aprobar 531 nuevos proyectos de cooperación en 52 países de Asia, África y América Latina, alcanzando una inversión de más de 41 millones de euros. Estas iniciativas, que se suman a un total de 803 intervenciones activas, fueron ejecutadas junto a 450 socios locales.
El impacto de este despliegue permitió mejorar las condiciones de vida de 1.043.639 personas en ámbitos críticos como la educación, la salud, la alimentación, el acceso al agua potable, los derechos de las mujeres y la sostenibilidad ambiental.
En el plano de las emergencias, el área de acción humanitaria destinó 1,3 millones de euros para apoyar 34 intervenciones en 11 países, brindando respuesta a crisis provocadas tanto por desastres naturales como por conflictos humanos.
La Memoria 2025 subraya que este volumen de actuación internacional es posible gracias al músculo de su base social en España. La ONG cuenta con una estructura sostenida mayoritariamente por voluntariado y donaciones privadas que garantizan su independencia y capacidad de acción continua.
Además de su trabajo en el exterior, la entidad mantuvo a lo largo del año una intensa agenda nacional de sensibilización y educación para la transformación social. Se firmaron 60 convenios con universidades y se promovió la participación de más de 9.000 estudiantes en distintos proyectos educativos.