Recordaron que la Iglesia siempre está llamada a acompañar, a brindar esperanza, porque la verdadera hospitalidad consiste en “abrir el corazón”
Día mundial de refugiados
La Red eclesial latinoamericana de migración, trata, refugio y desplazamiento “Clamor” ha recordado este 20 de junio, Día Internacional del Refugiado, la importancia de la acogida.
“Porque la dignidad humana no tiene pasaporte y no pierde su valor al cruzar una frontera, como nos recuerda el Papa León: cada vida que llega es sagrada e irrenunciable”, explicó Elvy Monzant, secretario ejecutivo de Clamor.
Las organizaciones de esta red que agrupa a scalabrinianos, jesuitas, adoratrices, comisiones episcopales de movilidad humana, entre otros, denunciaron que los sistemas internacionales de protección, asilo y refugio están debilitados.
Por lo Monzant exigió a los gobiernos receptores asuman “su responsabilidad histórica y moral con hechos concretos: Que garanticen corredores humanitarios seguros y legales, para que nadie tenga que arriesgar su vida en rutas mortales”.
Asimismo exhortó a cada persona, vecino, escuela, parroquia y asociación “a construir espacios de encuentro real donde la diversidad sea celebrada y no temida”.
El laico venezolano destacó que las personas que huyen de la persecución, la guerra, la violencia o los efectos del grave deterioro socioambiental no representan una amenaza.
“Es un hermano que trae consigo cultura, resiliencia y la capacidad de enriquecer la vida de todos, frecuentemente revitalizan a las comunidades que los acogen”, acotó.
En este contexto la Iglesia siempre está llamada a acompañar, a brindar esperanza, porque la verdadera hospitalidad consiste en “abrir el corazón para reconocerlos como hermanos y hermanas y sanar sus heridas”.
Ha pedido a toda la sociedad “a rechazar la indiferencia, transformar el miedo en solidaridad y promover la cultura del encuentro y la integración”, porque “elegimos el encuentro y la solidaridad”.