Vaticano

El veredicto de León XIV sobre el viaje a España: “Maravilloso”

| 17/06/2026 - 07:20

El Papa apela al diálogo frente a la crispación política, la guerra o el riesgo para la unidad de las ordenaciones de los obispos lefebvrianos





El papa León XIV ha realizado una valoración enormemente positiva de su reciente viaje apostólico a España, desarrollado entre el 6 y el 12 de junio. Este martes, antes de abandonar Castel Gandolfo para regresar al Vaticano, el Pontífice compartió sus impresiones con los periodistas, destacando la cálida acogida del pueblo español destacando que ha sido “maravilloso”.



“En verdad la respuesta entusiasta de tantas personas en todos los lugares, uno podía pensar que aquí sí, aquí quizás menos, pero la verdad que ha sido una cosa muy hermosa”, afirmó el Papa, quien agradeció el trabajo de preparación de obispos, laicos y voluntarios, resumiendo la experiencia con una frase contundente: “la gente muy contenta y yo ciertamente contento”.

León XIV, en la misa en el Puerto de Santa Cruz. Foto: EFE

Invitación al diálogo

Durante la comparecencia, se le preguntó por los frutos esperados tras su intervención en el Congreso de los Diputados. León XIV dejó claro que su intención no es interferir en la política nacional de ningún país, pero aprovechó para reiterar un mensaje contra la polarización. “Es un momento particular en la política”, señaló, explicando que su discurso fue una “invitación al diálogo, la invitación a escucharnos los unos a otros y no siempre criticando e insultando la oposición sin llegar a acuerdos para el bien común”. Para el Papa, el enfoque principal de cualquier debate político debe ser, “sobre todo la dignidad humana”.

Esa misma apelación a la dignidad marcó su postura ante la reciente entrada en vigor del Pacto de la UE sobre migración y asilo. El Papa lamentó la falta de empatía hacia quienes se ven forzados a dejar sus hogares por “violencia, guerra, conflictos”. En este sentido, advirtió duramente contra las políticas de rechazo automático: “Limitarse a decir ‘lo echamos, así nos lavamos las manos del problema’, no me parece la respuesta más cristiana. Hay que respetar verdaderamente a las personas examinar cada caso y, sobre todo, tratar a las personas con respeto, como personas”.

En el ámbito de las relaciones internacionales, León XIV también analizó las recientes reuniones de jefes de Estado y de Gobierno del G7 en Evian (Francia) y el acercamiento diplomático entre Estados Unidos e Irán. “Negociaciones… Gracias a Dios, al menos existe este Memorándum que, según dicen, firmarán oficialmente el viernes”, expresó aliviado. Aunque se mostró cauto al admitir que “aún quedarán varios puntos por concretar”, defendió que “siempre es mejor hacerlo mediante el diálogo y la negociación, y no volviendo a la guerra”.

El pontífice concluyó su intervención manifestando su profundo deseo de que el inminente acuerdo sea “realmente una solución a la guerra, que la guerra haya terminado de verdad y que podamos seguir adelante por el bien de todos”. Para lograrlo, recordó que las prioridades globales deben pasar por “eliminar las armas nucleares, eso sí, buscar el bien de todos los pueblos, buscar cómo resolver los problemas, también a nivel económico y social, que se han creado en este tiempo”.

Ante el cisma

Durante el encuentro con los medios, también se le planteó a León XIV la delicada situación de la Fraternidad San Pío X, los lefebvrianos, que planea consagrar a cuatro obispos el próximo 1 de julio en Écône sin mandato papal, desoyendo las advertencias de la Santa Sede sobre el riesgo inminente de un cisma.

El pontífice confirmó que el Dicasterio para la Doctrina de la Fe mantiene contactos con el grupo y no descartó un último intento de mediación: “Seguimos considerando la posibilidad de hacer otro llamamiento, para decirles: ‘No hagan esto, intentemos vivir la comunión en la Iglesia’. Pero es su elección”. Con tono de pesar ante la posible ruptura, el Papa advirtió sobre la gravedad de la situación, subrayando que “la división entre los cristianos es siempre un tema doloroso, pero ellos se niegan a aceptar ciertos elementos fundamentales de la Iglesia, empezando por varios puntos del Concilio Vaticano II”. Finalmente, zanjó la cuestión con firmeza y mirando al futuro: “Si toman esa decisión, lo lamento, pero nosotros debemos seguir adelante”.

Noticias relacionadas