Los obispos de Chiapas evidencian las problemáticas que aquejan a la población de la entidad al sur de México

Los prelados al frente de las diócesis de San Cristóbal de Las Casas y Tapachula, así como de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, piden a la Virgen de Guadalupe “que este peregrinar nos dé la valentía para ser misioneros de la reconciliación”

Obispos de Chiapas

Los obispos de las diócesis de San Cristóbal de Las Casas y Tapachula, así como de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, evidenciaron las problemáticas que aquejan a la población de Chiapas, entidad ubicada al sur de México.



En su visita a la Basílica de Guadalupe en la Ciudad de México, los obispos Rodrigo Aguilar, Luis Manuel López y José Francisco González, a nombre de los feligreses, pidieron a la Virgen de Guadalupe “que este peregrinar nos dé la valentía para ser misioneros de la reconciliación“.

En un mensaje difundido a la opinión pública señalaron: “Traemos en nuestros pies el polvo de los caminos del centro, la selva, la costa y los altos; y en nuestro corazón, el clamor de una tierra bendecida por Dios, pero herida por la mano egoísta del ser humano”.

El control territorial de grupos criminales “ha fracturado la paz social”

Los obispos que integran la Provincia eclesiástica de Chiapas apuntaron: “No podemos quedar indiferentes ante el dolor de tantos hermanos nuestros que sufren a causa de la violencia, u otras situaciones, tampoco podemos dejarnos abatir por el desánimo o el miedo”.

Lamentaron que el control territorial de grupos criminales “ha fracturado la paz social, imponiendo una cultura de muerte que se manifiesta en extorsiones, inseguridad y la pérdida de la libertad”.

Asimismo, dijeron, “nos duele el desplazamiento forzado de familias que han perdido sus bienes o, incluso, la vida de algunos de sus integrantes”.

Chiapas “sigue siendo el rostro de la pobreza en México”

De igual modo, manifestaron “abrazar con amor cristiano a las familias y madres buscadoras, quienes, como la Mater Dolorosa al pie de la Cruz, encarnan la resistencia del amor frente al silencio y la complicidad de algunas autoridades y la crueldad de los victimarios”.

Para los obispos, Chiapas “sigue siendo el rostro de la pobreza en México… fruto de un sistema de exclusión que ha mantenido nuestros pueblos en el abandono, con un raquítico acceso a los sistemas de salud, sin educación digna y pocas oportunidades de desarrollo integral”.

Desplazados en Tila

Desplazados en Tila, Chiapas. Junio de 2024. Foto: EFE

La entidad -mencionaron- es “calvario para miles de migrantes y refugiados… sufrimos la migración forzada de nuestros jóvenes chiapanecos, que abandonan sus raíces por la falta de seguridad y pan… caldo de cultivo para la trata de personas, explotación laboral y sexual”.

“A los jóvenes: Son los ‘centinelas del mañana'”

Los obispos observaron además el despojo de los bienes naturales, la contaminación de los ríos, la explotación indiscriminada de minerales y la deforestación de las selvas, que -añadieron- “son pecados ecológicos, que hipotecan el futuro de las próximas generaciones”.

Ante las problemáticas expuestas por los obispos, se dirigieron a los jóvenes: “Ustedes son los ‘centinelas del mañana’. Los exhortamos a no dejarse seducir por las falsas promesas del crimen organizado, que ofrece dinero fácil a cambio de la vida propia y de los hermanos”.

¡Sean artesanos de paz! -les pidieron- y “usen su creatividad para sanar a Chiapas, siendo protagonistas en sus comunidades y defendiendo la verdad con audacia”.

“El poder es para servir, no para servirse”

A las comunidades y parroquias, los obispos las instaron a ser ‘hospitales de campaña’: “Debemos fortalecer la pastoral de la escucha para acompañar a las víctimas de la violencia y la desaparición. No dejen sola a ninguna familia”.

También les pidieron promover la economía solidaria y la defensa activa de la Madre Tierra “ante cualquier proyecto de muerte”.

También enviaron un mensaje a las autoridades de los tres niveles: “Les recordamos que el poder es para servir, no para servirse. Sigan procurando acciones para garantizar la seguridad y la justicia e inhibir la impunidad”.

“Saldar la deuda histórica con Chiapas”

“Es hora de saldar la deuda histórica con Chiapas mediante acciones que respeten la dignidad de los pueblos y no solo con programas asistencialistas que no tocan la raíz de la miseria”, añadieron los obispos.

Para concluir se dirigieron a “los generadores de violencia… ¡Deténganse! No manchen más sus manos con la sangre de sus hermanos. El juicio de Dios es inevitable, pero su misericordia está abierta para quienes deciden arrepentirse y reparar el daño causado”.

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