El Papa ha animado a la organización a construir una “Europa de los pueblos” y a difundir el lenguaje de la caridad, la acogida y la paz
El Papa con una de las scout que han acudido a la audiencia. Foto: Vatican Media
El papa León XIV ha animado a los scouts católicos europeos a redescubrir el Evangelio como una experiencia viva y a poner el servicio en el centro de su compromiso educativo. Lo ha hecho durante la audiencia concedida este lunes a los miembros de la Asociación Italiana de Guías y Scouts de Europa Católicos, que celebra este año el cincuenta aniversario de su fundación.
Aprovechando la cercanía de Pentecostés, el Pontífice deseó que este aniversario se convierta para la asociación en una “nueva Pentecostés”. “Que el Espíritu Santo descienda sobre cada uno de vosotros como hizo con los Apóstoles reunidos en el Cenáculo”, ha expresado. Asimismo, el Papa ha explicado que el don del Espíritu abre a la misión, crea entendimiento entre personas diferentes y ayuda a encontrar nuevas formas de testimoniar la belleza de la fe.
León XIV ha agradecido el trabajo educativo realizado por el movimiento durante estas cinco décadas, destacando cómo el método ideado por Baden-Powell continúa ayudando a niños y jóvenes a encontrarse con Jesucristo. “Acompañáis a chicos y chicas al encuentro con Jesús, maestro de vida buena, amigo fiel y guía fuerte para nuestro camino”, ha señalado.
En su intervención, el Papa puso en valor dos elementos centrales del escultismo: la naturaleza y la Palabra de Dios. Por un lado, recordó que la vida al aire libre permite descubrir las huellas del Creador en la creación. Por otro, animó a los scouts a acercarse a las Escrituras como quien acude a una fuente de agua fresca para encontrar orientación y fortaleza en el camino humano y espiritual.
“El Evangelio es mucho más que un libro: es la persona misma de Cristo”, ha afirmado el Papa. Y es que, para León XIV, Jesús sigue siendo la buena noticia para una humanidad “confundida, ilusionada y decepcionada por tantos males”, capaz de saciar la sed de verdad y justicia y de dar la fuerza necesaria para perseverar en el bien.
Dirigiéndose especialmente a los responsables scouts, el Papa les recordó que los jóvenes observan atentamente la coherencia de sus vidas. “La madurez de vuestras decisiones es para ellos un ejemplo muy importante”, afirmó. También destacó el papel de los sacerdotes asistentes, a quienes definió como un vínculo fundamental entre la Iglesia y la asociación, compartiendo con los responsables la tarea educativa y el crecimiento espiritual de los jóvenes.
Por otro lado, León XIV elogió la apuesta de la asociación por una identidad europea entendida no desde la política, sino desde la cultura. Así, el Papa ha valorado su compromiso por construir “una Europa de los pueblos, no solo de los negocios”, unida por los grandes valores del humanismo cristiano.
“Servir significa poner las propias capacidades y el propio tiempo a disposición de los demás, gratuitamente, sin esperar nada a cambio”, ha añadido. A través de esa experiencia, subrayó, “se desarrollan el altruismo, la solidaridad, la responsabilidad social y la atención a quienes más lo necesitan”.