En un momento de profunda transformación para muchas instituciones de la Iglesia, UMAS Seguros reivindica un modelo asegurador basado en la cercanía, el propósito y el acompañamiento. La mutua, especializada desde hace más de 40 años en la protección de entidades religiosas, educativas y sociales, atraviesa además una etapa de crecimiento y fortalecimiento institucional marcada por la profesionalización, la innovación y una renovada vocación de servicio. Su director general, Eduardo Basagoiti, valora esta evolución y el papel que hoy debe desempeñar una mutua al servicio de la Iglesia y del bien común.
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PREGUNTA.- UMAS habla de “seguros con propósito”…
RESPUESTA.- No es un eslogan publicitario. Es una manera de entender nuestro trabajo y también nuestra responsabilidad. En UMAS creemos que asegurar no consiste únicamente en cubrir riesgos o tramitar pólizas. Nuestro trabajo tiene sentido porque protegemos a instituciones y personas que, a su vez, dedican su vida al cuidado de los demás.
Muchas de las entidades con las que trabajamos –parroquias, diócesis, congregaciones, colegios, residencias o proyectos sociales– sostienen una labor humana y pastoral enorme. Nosotros queremos acompañarlas para que puedan desarrollar esa misión con tranquilidad y seguridad. Por eso hablamos de “seguros con propósito”: porque detrás de cada póliza hay una comunidad educativa, una obra social, una residencia o una parroquia que cumple una función esencial en la sociedad.
Modernización y cercanía
P.- ¿Cómo se compatibiliza la modernización con la cercanía que tradicionalmente ha caracterizado a la mutua?
R.- Ese era precisamente uno de los grandes retos. Modernizar no puede significar deshumanizar. En nuestro caso, la innovación solo tiene sentido si mejora el acompañamiento y el servicio. Nosotros trabajamos con instituciones que necesitan cercanía, comprensión de su realidad y capacidad de respuesta.
No basta con ofrecer una cobertura técnicamente correcta. Hay que entender el contexto humano y social de cada mutualista. Por eso hablamos mucho internamente de “innovar con sentido”. Queremos ser más ágiles, eficientes y tecnológicos, pero sin perder el trato humano y la relación directa que siempre han definido a UMAS.
P.- ¿Qué papel juega la dimensión social en UMAS?
R.- Nosotros siempre decimos que no queremos ser solo una aseguradora especializada, sino un aliado de quienes trabajan por el bien común. Hay una dimensión social evidente en nuestro trabajo porque contribuimos a proteger proyectos educativos, asistenciales y pastorales que son fundamentales para miles de personas.
Además, creemos que la Iglesia y el tercer sector afrontan desafíos muy importantes: sostenibilidad económica, conservación del patrimonio, gestión profesional, riesgos emergentes… Queremos estar ahí no solo asegurando, sino acompañando y ayudando a construir comunidad.
P.- ¿Qué Iglesia perciben ustedes desde la relación diaria con tantas instituciones?
R.- Percibimos una Iglesia enormemente comprometida y muy pegada a la realidad social. A veces eso no se ve suficientemente desde fuera. Nosotros trabajamos con personas e instituciones que sostienen colegios, atienden mayores, acompañan a personas vulnerables, conservan patrimonio histórico y generan espacios de acogida y esperanza.
Y todo eso necesita estructuras sólidas y también protección. Muchas veces hablamos de edificios o pólizas, pero en realidad estamos hablando de proteger proyectos humanos y pastorales muy valiosos.
P.- ¿Hacia dónde mira UMAS?
R.- Debemos seguir evolucionando para ser cada vez más útiles a nuestros mutualistas. Eso implica mejorar tecnológicamente, reforzar la prevención, seguir profesionalizando la organización y mantener una solvencia muy sólida. Pero también implica algo más importante: no perder nunca el sentido de nuestra misión. Nosotros no queremos crecer por crecer.
Queremos crecer para servir mejor. El gran reto es seguir siendo una mutua cercana, ética y especializada, capaz de combinar excelencia técnica con valores humanos. Y hacerlo acompañando a quienes, desde la Iglesia y el ámbito social, trabajan cada día por una sociedad más justa y humana.
