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Madrid celebra los 60 años del Camino Neocatecumenal mientras avanza la causa de canonización de Carmen Hernández

| 22/05/2026 - 18:55

José Cobo presidirá en la Almudena la eucaristía aniversario y el cierre de la fase diocesana de la causa de la coiniciadora de esta realidad eclesial





El próximo sábado 30 de mayo a las 20:00 horas, el cardenal José Cobo Cano, arzobispo de Madrid, presidirá la celebración eucarística en la Catedral de Santa María la Real de la Almudena, con motivo del 60.° aniversario del nacimiento del Camino Neocatecumenal.

Posteriormente, el martes 2 de junio a las 20:00 horas, tendrá lugar en el Seminario Redemptoris Mater de Madrid el acto de clausura de la fase diocesana del proceso de beatificación y canonización de la sierva de Dios Carmen Hernández, que se abrió en la capital española el 4 de diciembre de 2022.

Lo presidirá también el arzobispo de Madrid e intervendrá en el Acto el postulador de esta fase diocesana, Carlos Metola, y el mismo Kiko Argüello, iniciador con Carmen Hernández, del Camino Neocatecumenal, y que durante más de 50 años colaboró con ella en la evangelización. Una vez concluida la fase diocesana, los documentos se remitirán al Dicasterio para las Causas de los Santos y el proceso continuará su desarrollo en la “fase romana”.

Una contribución fundamental

Carmen Hernández falleció a los 85 años, el 19 de julio de 2016 en Madrid, tras una larga enfermedad y una vida dedicada con entrega incondicional al servicio del Evangelio. El acto del 2 de junio 8ene lugar a casi diez años de su muerte y en el lugar donde está sepultada.

Hasta la fecha, más de 118.000 personas han visitado su tumba, y continuamente se reciben favores por su intercesión. Tal como subrayan desde el Camino Neocatecumenal, “la contribución de Carmen Hernández fue fundamental” en sus inicios, “gracias a sus estudios sobre la renovación del Concilio Vaticano II”.

“Esta aportación se realizó en muchos aspectos: la formación de la pequeña comunidad cristiana, la liturgia, la Pascua, la relación con la Palabra de Dios, incluyendo el Antiguo Testamento, y las fuentes patrísticas y judías”, aseveran.

La experiencia del Camino Neocatecumenal dio sus primeros pasos concretos en las chabolas de Palomeras Altas, en Madrid, donde Kiko y Carmen se conocieron a mediados de los años 60. En noviembre de 1964, cuando Argüello era un joven pintor, abandonó su carrera, y viendo en el sufrimiento de los inocentes el misterio de Cristo crucificado, siguiendo los pasos de San Carlos de Foucauld –de vivir la vida oculta de Jesús en Nazaret– decide irse a vivir entre los más pobres, en una chabola en las afueras de Madrid.

A su alrededor, mientras rezaba, tocaba la guitarra y leía la Biblia, se fueron reuniendo poco a poco distintas personas marginadas que escucharon el anuncio del kerygma. Cuando en agosto de 1965, la Guardia Civil llegó allí para derribar las chabolas, el iniciador del Camino logró llamar por teléfono al arzobispo de Madrid, Casimiro Morcillo, que se presentó de inmediato y detuvo el derribo.

El arzobispo se conmovió viendo rezar a aquella pequeña comunidad de personas pobres. Este amor y esta atención que Carmen vio en Morcillo la convenció para colaborar con Kiko, pues percibió que aquella comunidad, que se había formado espontáneamente entre los pobres, era una obra que venía de Dios.

Fue el mismo arzobispo el que los animó a llevar esta Iniciación Cristiana a las parroquias de Madrid; y así, en 1966, se empezaron las catequesis en el centro de Madrid. Pero fue la experiencia en las barracas la que representó el “vivero” donde se delineó este i8nerario de redescubrimiento del Bautismo, basado en el trípode de ‘Palabra, Liturgia y Comunidad’, y vivido, precisamente, en una pequeña comunidad donde se experimenta el amor al prójimo.

Nace así, a mediados de la década de 1960, sin esquemas preestablecidos y en un contexto de marginación, esta Iniciación Cristiana para adultos, hoy extendida en 138 naciones de los cinco continentes, con más de 20.350 comunidades. A lo largo de estos sesenta años, han dado su vida por la evangelización cientos de familias, con sus hijos, dejando sus seguridades, han hecho posible que el anuncio del Evangelio llegue hasta los confines del mundo.

Kiko Argüello en un encuentro del Camino Neocatecumenal en Puerto Rico (2023). Foto: Vida Nueva

Familias en misión y seminarios misioneros Redemptoris Mater

Actualmente, hay unas 2.000 familias que continúan esta obra de ayuda a los obispos y a los párrocos, como catequistas itinerantes o misioneros en lugares muy pobres, o enviados ad gentes en las zonas más descristianizadas.

Entre los frutos de esta realidad eclesial se encuentran también los 116 seminarios diocesanos misioneros Redemptoris Mater, en los que se han formado más de 3.400 sacerdotes; cientos de monjas de clausura, así como muchos misioneros célibes, hombres y mujeres.

Los Estatutos del Camino Neocatecumenal fueron aprobados definitivamente por la Santa Sede en 2008 y el Directorio Catequético en 2010.

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