La custodia con la que el papa León XIV procesionará tras la misa del Corpus Christi pertenece al Ayuntamiento de Madrid. Así lo ha revelado el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, quien ha destacado que se trata de una pieza “de tiempos de Felipe II” y “un regalo de la ciudad de Madrid”, que hoy forma parte del patrimonio de todos los madrileños.
- ¿Todavía no sigues a Vida Nueva en INSTAGRAM?
- WHATSAPP: Sigue nuestro canal para recibir gratis la mejor información
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
La obra, restaurada durante el último año y actualmente conservada en el Museo Municipal, volverá así a salir en procesión en uno de los momentos más simbólicos de la visita del Pontífice a la capital. “Es de tiempos de Felipe II, es un regalo de la ciudad de Madrid y, por tanto, pertenece a todos los madrileños”, ha señalado Almeida en declaraciones recogidas por Europa Press.
“Van a ser días complicados”, ha admitido el alcalde, aludiendo tanto a los desplazamientos del Papa como a los actos multitudinarios previstos. Por ello, el Ayuntamiento presentará un plan especial de movilidad y seguridad “en un ejercicio de información y transparencia”, consciente de los “trastornos y molestias” que generará el evento.
Una custodia única que no pertenece a la Iglesia
Más allá de su valor artístico, la singularidad de esta custodia reside en su historia. No pertenece a ninguna iglesia ni institución eclesial, sino que es propiedad municipal. De hecho, fue financiada mediante impuestos o sisas en una época en la que todavía no existía la Archidiócesis de Madrid-Alcalá.
La pieza fue realizada entre 1568 y 1574 por Francisco Álvarez, platero real de Felipe II y artesano de las reinas Isabel de Valois y Ana de Austria. Su diseño mezcla elementos religiosos y profanos, algo poco habitual en este tipo de obras. Junto a escenas de la Pasión de Cristo y símbolos cristianos aparecen frutas, pájaros, amorcillos o figuras clásicas como las sibilas.
El conjunto está formado por las andas —la estructura procesional que sostiene la obra— y la propia custodia. Las andas presentan una compleja arquitectura de columnas y cuerpos superpuestos coronados por una cúpula con la figura del Cordero de Dios. En el interior se encuentra la custodia, decorada con relieves de la Pasión y rematada por una cruz latina.
Detalle del oso y el madroño en la custodia del Ayuntamiento de Madrid. Foto: Ayuntamiento de Madrid
Robos, restauraciones y cuatro siglos de historia
La custodia ha atravesado numerosos episodios a lo largo de los siglos. En 1854 sufrió un importante robo en la Casa de la Villa, donde se encontraba expuesta. Durante el asalto desaparecieron piezas fundamentales como el viril de diamantes, un florero o la esfera armilar que coronaba la obra. Aunque algunas partes fueron recuperadas, otras nunca aparecieron.
Desde entonces, diferentes orfebres y restauradores han intervenido la pieza para devolverle su esplendor. La última restauración comenzó el pasado verano tras detectarse problemas de estabilidad y conservación. Los trabajos incluyeron limpieza, consolidación de piezas, eliminación de sulfuración y aplicación de barnices protectores, con una inversión municipal de 12.700 euros.
