“Queremos que nuestros barrios se pongan de pie. Porque ese es nuestro trabajo como Iglesia, ayudar a la dignidad de los hijos de Dios”, expresó el obispo de San Justo
Barrios populares recuerdan a Francisco - Ciudad Francisco (La Matanza)
La Conferencia Episcopal Argentina estuvo presente en la Misa que se celebró en la denominada Ciudad Papa Francisco, en La Matanza (provincia de Buenos Aires), para conmemorar el primer aniversario de la pascua del papa Francisco.
La celebración fue presidida por el arzobispo de Mendoza y presidente del Episcopado, Marcelo Colombo, y el obispo auxiliar de San Isidro y secretario general de la CEA, Raúl Pizarro. Concelebraron los obispos de esta jurisdicción, el de San Justo, Eduardo García, y Jorge Torres Carbonell, de Gregorio de Laferrere, junto a decenas de sacerdotes de villas y barrios populares.
El obispo García indicó que el lugar elegido no es casual porque, en palabras del papa Francisco, ‘desde las periferias se ven mejor las cosas’. Además, este lugar es símbolo de muchos lugares que sufren la encrucijada del dolor de la ausencia del Estado y el avance del narcotráfico. “No queremos renunciar a conseguir con nuestra gente una vida más digna, ni queremos que nuestros pibes crezcan en la narcoesperanza. Queremos que nuestros barrios se pongan de pie. Porque ese es nuestro trabajo como Iglesia, ayudar a la dignidad de los hijos de Dios”.
Se rezó, especialmente, por los habitantes de los barrios populares y por todos los que trabajan cotidianamente por su desarrollo y dignidad. Asimismo, se destacó el legado del Papa Francisco, profundamente encarnado en el camino de los curas de villas y barrios populares, y en experiencias de salvación comunitaria como los Hogares de Cristo.
Durante la homilía, el titular dela CEA sostuvo que “Francisco nos dijo que estamos en el mismo barco y tenemos que salir juntos de esto. También de la pobreza, de la postergación, de la exclusión. O salimos juntos o no salimos”.
En distintos momentos de la celebración se manifestó una preocupación central: “los barrios populares se integran o se entregan al narcotráfico”. Los sacerdotes de los barrios populares dijeron que es “necesario recuperar el entramado social dañado y fortalecer la comunidad para cuidar la vida de los más frágiles”.
Colombo valoró la tarea de los curas, las escuelas, las comunidades parroquiales, catequistas, líderes barriales y dirigentes que diariamente sueñan con una vida nueva para “todos, todos, todos”.
Uno de los signos más fuertes en la Eucaristía fue el lavatorio de los pies, donde se puso en el centro a quienes más sufren: abuelos, niños, personas con discapacidad, personas en situación de consumo problemático y tantas mujeres que sostienen la vida en los barrios.
Subrayaron la importancia de abrir oportunidades concretas en los barrios populares, fortaleciendo espacios comunitarios y los ámbitos donde se reconstruyen los vínculos, se acompaña la vida y se generan caminos de integración real: capilla, la escuela, el club y los Hogares de Cristo.
El presidente del Episcopado argentino preside la celebración en memoria del papa Francisco – La Matanza (PBA)
Tuvo lugar un fuerte reclamo: el de no acostumbrarse a la violencia ni a naturalizar el descarte. Asimismo, a renovar el compromiso por una sociedad donde la dignidad de cada persona esté en el centro.
El legado de Francisco sigue vivo en los barrios, en las comunidades y en quienes, todos los días, trabajan por una Argentina más justa, más fraterna y más humana