Francisco César García Magán, secretario general de la Conferencia Episcopal. Foto: EFE
“Hay declaraciones, en general, que no solamente no obedecen a la realidad y objetividad de los hechos, sino que entran en el ámbito de la pura posición ideológica, porque no se basan en la verdad, sino en la falsedad en un ámbito de la injuria”. Así de claro lo ha dejado Francisco César García Magán, secretario general de la Conferencia Episcopal, ante el ataque de Santiago Abascal.
Los obispos responden de esta manera al presidente de Vox, que arremetío en redes sociales contra el obispo de Canarias, José Mazuelos. “Decir que hay enriquecimiento cuando no lo hay es entrar en un ámbito delicado”, ha agregado el portavoz del Episcopado.
“Algunos que hacen negocio con la inmigración ilegal deberían salir del palacio y bajar a ver las consecuencias que tiene para los españoles. Para la sanidad, la seguridad, los salarios y los impuestos”. De esta manera cargaba en X Abascal.
Y es que Mazuelos dijo que “a muchos habría que meterlos en un cayuco cinco días en el Atlántico mañana y tarde sin comer para que vean si hay que acoger y a quienes llegan”. En este sentido, también encontró el respaldo del portavoz de los obispos: “Ellos lo viven cada día y tocan este drama”.
Mazuelos, acompañado por el obispo de Tenerife, Eloy Santiago, y la secretaria general de Cáritas Canarias, Caya Suárez, compartió el 22 de abril un briefing informativo sobre el fenómeno migratorio en el archipiélago en el marco de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal y ante el inminente viaje de León XIV a España.
En el comienzo de su alocución, Mazuelos, además de invitar a tantos racistas a meterse en un cayuco, también remarcó que “si se quiere ser cristiano, o directamente humano, hay que cuidarlos”.
Ayer también salía en defensa de Mazuelos el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, recordando que los migrantes “lo único que hacen es arriesgar sus vidas, dejar atrás a su familia e intentar tener un futuro en nuestra tierra”.
“Es lamentable, es racismo y xenofobia absoluta”, dijo el político canario en una entrevista en el programa ‘Buenos Días Canarias’ de Radio Televisión Canaria. El obispo “tiene toda la razón: no lo podía haber expresado más claro”, agregó Torres.
Los obispos de Canarias, en un encuentro informativo. Foto: Vida Nueva
El obispo de la diócesis que comprende las islas de Gran Canaria, Lanzarote, Fuerteventura y La Graciosa valoró en su encuentro con los medios el miércoles la solidaridad de su pueblo: desde la gente que se lanza al mar en las playas de Lanzarote para esa primera acogida, a los pescadores de la Cofradía de Arguineguín que realizan esa primera acogida a pie de puerto.
Mazuelos alabó la labor del Gobierno de Canarias, que “está sensibilizado con esta realidad”. Sin embargo, ha dejado claro que “este no es un problema de Canarias, sino de Europa”. Así, insistió en la necesidad de “exigir responsabilidad a los países de origen”.
No obstante, “nosotros hablamos de personas que han llegado y a las que hay que responder. Y la respuesta es clara: acogerlos, no hay otra. Por lo menos que cuando lleguen a Canarias se encuentren que les tratan con la dignidad que antes no se les ha brindado”, sentenció Mazuelos.
Por otro lado, Magán, al ser preguntado sobre la prioridad nacional que Vox y PP han pactado en Extremadura para no financiar a las ONG que apoyan a los migrantes, ha señalado que “estamos en una época en la que la política se mueva a golpe de eslóganes y reclamos publicitarios que buscan la polarización. Buscan ponerse a favor o en contra sin matíces. Unos eslóganes que son para criticar al partido contrario”.
Ante esta prioridad nacional, el secretario general de los obispos ha dejado claro que “en anular o excluir al otro la Iglesia no está ni estará nunca”. “Nuestra mirada es el Evangelio y nuestra presencia en el espacio público parte de la dignidad, que es irrenunciable. El prójimo no es solo el que es de mi país, ni siquiera de mi religión”, ha aseverado.
Por ello, reducir las ayudas a Cáritas por esta denominada prioridad nacional significa “movernos a golpe de ideología y no desde un análisis sereno y realista de las cosas”.