El Papa pide convertir las residencias en “hogares” y recuerda que la calidad de una sociedad se mide por cómo cuida a los más frágiles
León XIV visita una residencia de ancianos en Angola
León XIV ha visitado este lunes por la mañana una casa de acogida para ancianos en Saurimo (Angola), tras aterrizar procedente de Luanda, donde, acompañado por autoridades locales y tras compartir un encuentro con residentes y trabajadores, ha defendido que el cuidado de las personas mayores es clave para la dignidad social y ha subrayado que estos espacios deben vivirse como verdaderos hogares.
“Les agradezco mucho su acogida, tan llena de fe que me llega al corazón y es un gran consuelo para mi misión. ¡Gracias!”, comenzó el Pontífice en su saludo. Desde el inicio, quiso reconocer el ambiente vivido en el centro: “Me ha conmovido oír que llaman a este lugar ‘lar’, que habla de familia”.
“Doy gracias a Dios por ello, y espero que todos ustedes puedan vivir aquí realmente, en la medida de lo posible, en un ambiente familiar”, ha dicho el Papa, recordando que a Jesús “le agradaba estar en la casa de sus amigos”, haciendo referencia a su presencia en hogares como el de Pedro o el de Marta, María y Lázaro.
León XIV saluda a una religiosa durante su visita a una residencia ancianos Angola. Foto: Vida Nueva
“Me gusta pensar que Jesús habita también aquí, en esta casa”, ha continuado el pontífice. “Él vive entre ustedes cada vez que intentan amarse y ayudarse mutuamente como hermanos y hermanas”, ha subrayado, apuntando que Jesús se hace presente también en gestos cotidianos, como “cada vez que, tras una incomprensión o una pequeña ofensa, saben perdonarse y reconciliarse”.
El Papa ha mostrado su agradecimiento a las autoridades angoleñas “por las iniciativas en favor de los ancianos más necesitados, así como a todos los colaboradores y voluntarios”, ya que, para León XIV, “el cuidado de las personas frágiles es un indicador muy importante de la calidad de la vida social de un país”.
“No olvidemos que a las personas mayores no sólo hay que asistirlas, ante todo hay que escucharlas”, ha recordado el Papa, ya que “custodian la sabiduría de un pueblo”.