El Papa sale al paso de la polémica de los últimos días durante el vuelo de Yaundé hacia Luanda (Angola), la tercera etapa de su gira africana
León XIV en el vuelo de Camerún a Angola. Foto: Vatican Media
El papa León XIV suele optar por la prudencia y la diplomática pero en el vuelo de Yaundé, en Camerún, hacia Luanda (Angola), la tercera etapa de su gira africana, ha cogido el micrófono. El Papa hizo un balance positivo de sus tres días en Camerún y aprovechó la ocasión para zanjar las polémicas políticas recientes con Estados Unidos y las declaración del presidente Donald Trump y su equipo.
Ante los periodistas que lo acompañaban, el pontífice se mostró agradecido por la hospitalidad recibida y aseguró sentirse “feliz de haber vivido esta experiencia”. Ahora bien, a los pocos minutos del despegue, el Papa también quiso disipar los malentendidos generados tras las recientes críticas dirigidas hacia él por el presidente estadounidense, Donald Trump, y el vicepresidente, JD Vance.
Según el pontífice, “se ha difundido cierta narrativa, no del todo exacta, debido a la situación política creada cuando, el primer día del viaje, el presidente de los Estados Unidos hizo algunas declaraciones sobre mí”. Para el Papa, el tema estaba cerrado desde el principio, y lamentó que los medios hayan alimentado la controversia: “Gran parte de lo que se ha escrito desde entonces no es más que un comentario sobre otro comentario, en un intento de interpretar lo que se dijo”.
Para ilustrarlo, puso como ejemplo su discurso del 16 de abril en el Encuentro de oración por la paz. León XIV aclaró que dicho texto “se había preparado dos semanas antes, mucho antes de que el presidente comentara sobre mí y sobre el mensaje de paz que estoy promoviendo. Sin embargo, se interpretó como si estuviera tratando de debatir de nuevo con el presidente, algo que no me interesa en absoluto”.
El Papa quiso reenfocar la atención pública en la misión central de su viaje apostólico. “Vengo a África principalmente como pastor, como jefe de la Iglesia católica, para estar con todos los católicos africanos, para celebrar con ellos, para animarlos y acompañarlos”, reiteró según recogen los medios vaticanos.
Además de su labor pastoral, destacó el esfuerzo interreligioso del viaje, mencionando el “excelente encuentro” mantenido con líderes musulmanes en Yaundé. El objetivo, explicó, es “seguir promoviendo, como ya estamos haciendo en otros lugares y como lo ha hecho el papa Francisco durante su pontificado, el diálogo, la promoción de la fraternidad, la comprensión, la aceptación y la construcción de la paz con personas de todas las confesiones”.
También tuvo palabras para la Universidad Católica de África Central, donde bendijo un monumento calificado por él como “precioso” que incluye un mapa de África con san Agustín en el centro. “Este monumento expresa parte de lo que representa esta Iglesia”, señaló.
Dirigiéndose a los reporteros a bordo señaló: “Espero que hayan pasado una buena estancia en Camerún”. El pontífice describió a la nación anfitriona como un lugar que “representa el corazón de África en muchos aspectos: anglófono y francófono, con unas 250 lenguas locales y una gran variedad de etnias”.
No eludió la realidad socioeconómica, reconociendo el problema de la “distribución desigual de la riqueza” en el continente y matizando que Camerún “es un país rico en oportunidades, pero también difícil”.
A través del periodista local Charles Ebune, envió su agradecimiento al pueblo camerunés “por la maravillosa acogida, el gran entusiasmo y la alegría de la gente. ¡Ha sido absolutamente fantástico!”. El Papa consideró “extraordinario” que, “a través de este entusiasmo compartido”, muchas personas hayan redescubierto “lo maravilloso que es ser seguidores de Jesucristo y celebrar juntos nuestra fe”. Añadió nuevamente: “Estoy muy feliz de haber vivido esta experiencia”.
De cara a la nueva etapa, León XIV animó a los fieles: “Sigamos proclamando el mensaje del Evangelio”. Recordó que ser cristiano significa “seguir a Cristo, promover la fraternidad, confiar en el Señor, pero también buscar formas de promover la justicia en nuestro mundo. Promover la paz en nuestro mundo”.
Finalmente, se despidió de los 70 periodistas presentes en el avión: “Estoy muy contento de saludaros a todos y de daros las gracias por el trabajo que estáis realizando. Espero que el Señor siga bendiciéndonos a todos en este viaje. ¡Nos vemos en Angola!”.