El Papa pide a la universidad formar “conciencias rectas” frente a la corrupción, la inteligencia artificial y la pérdida de referentes éticos
León XIV en su visita a la Universidad Católica Centroafricana. Foto: EFE/EPA/LUCA ZENNARO
León XIV ha mantenido este viernes un encuentro con el mundo universitario en la Universidad Católica de África Central, en Yaundé (Camerún), donde, tras ser recibido por el rector Thomas Bienvenu Tchoungui, ha reclamado una formación integral que una fe, razón y compromiso social, alertando además de los riesgos de “sustituir la realidad por la simulación” en la era de la inteligencia artificial, así como de la erosión moral en un contexto global marcado por la incertidumbre.
“Es para mí una gran alegría dirigirme a ustedes en esta Universidad Católica de África Central, lugar de excelencia para la investigación, la transmisión del conocimiento y la formación de tantos jóvenes”, comenzó el Pontífice, agradeciendo la acogida y destacando el papel de la institución como “un faro al servicio de la Iglesia y de África, en su búsqueda de la verdad, y en la promoción de la justicia y de la solidaridad”.
“Hoy más que nunca es necesario que las universidades, y con mayor razón las instituciones católicas, se conviertan en auténticas comunidades de vida y de investigación”, ha continuado, señalando que, en este contexto, “el Evangelio y la doctrina de la Iglesia” están llamados “a promover una verdadera cultura del encuentro”, recordando que “la verdad es ‘lógos’ que crea ‘diá-logos’ y, por tanto, comunicación y comunión”.
De esta manera, el Papa ha señalado que “mientras que muchos en el mundo parecen perder sus puntos de referencia espirituales y éticos, dejándose envolver por el individualismo, las apariencias y la hipocresía, la Universidad es, por excelencia, un lugar de amistad y cooperación”. En este sentido, insistió en que su misión sigue siendo la misma: “profesores y estudiantes están llamados a establecer como objetivo la búsqueda común de la verdad”.
Profundizando en la relación entre fe y razón, León XIV ha recordado que estas no son opuestas, ya que “la luz de la fe, unida a la verdad del amor, no es ajena al mundo material”. “La fe despierta el sentido crítico, en cuanto que no permite que la investigación se conforme con sus fórmulas”, abriendo así nuevos horizontes al conocimiento”, ha añadido.
Por otro lado, el Papa ha señalado que “África puede contribuir de manera fundamental a ampliar los horizontes, tan estrechos, de una humanidad que le cuesta mantener la esperanza”. En este sentido, “tenemos una necesidad urgente de considerar la fe en el marco de los escenarios culturales y los retos actuales”.
Del mismo modo, León XIV ha recordado que “ninguna sociedad puede prosperar si no se fundamenta en conciencias rectas, educadas en la verdad”. Y añadió: “Formar conciencias libres y piadosamente inquietas es una condición indispensable para que la fe cristiana se presente como una propuesta plenamente humana”.
“En las sociedades contemporáneas”, ha matizado el pontífice, “se observa una erosión de los referentes morales que antaño guiaban la vida colectiva”. Frente a ello, animó a los jóvenes a asumir un papel activo: “no deben tener miedo de ‘las cosas nuevas’”, especialmente en un contexto marcado por cambios tecnológicos y sociales.
“Esto es aún más cierto con referencia a la difusión de los sistemas de inteligencia artificial, que organizan de manera cada vez más invasiva nuestros entornos mentales y sociales”, ha añadido el Papa, subrayando que “no se trata sólo del uso de nuevas tecnologías, sino de la sustitución progresiva de la realidad por la simulación de esta”.
De esta manera, León XIV ha alertado acerca de las consecuencias de esta dinámica, apuntando que “cuando la simulación se vuelve norma, la capacidad humana de discernimiento se atrofia y nuestros vínculos sociales se encierran en circuitos autorreferenciales”. Un proceso que, dijo, alimenta “la polarización, los conflictos, los miedos y la violencia”.
Ante este escenario, el Papa ha señalado que la universidad “no se limita a transmitir conocimientos especializados, sino que forma mentes capaces de discernir y corazones dispuestos al amor y al servicio”. Y añadió que su misión es preparar “a los futuros líderes” preparados “para ejercer sus responsabilidades con integridad”.
Por todo ello, el pontífice ha animado a los estudiantes “a responder con un ardiente deseo de servir a su país”. Asimismo, ha concluido su discurso dirigiéndose a los profesores, a quienes ha recordado que “África necesita liberarse de la plaga de la corrupción”. Por ello, les exhortó: “¡No traicionen este noble ideal!”. “La virtud principal que debe animar a la comunidad universitaria es la humildad”, ha afirmado el Papa, recordando que “todos somos discípulos”.