¿Será Francia, epicentro del integrismo católico, el país que halle la fórmula de la convivencia de los tradicionalistas con el resto de la Iglesia? Eso parece pensar León XIV. En un mensaje poco habitual, el Pontífice animaba a los obispos –reunidos en su Asamblea Plenaria de primavera (Lourdes, 24-27 de marzo)–, para que “el Espíritu Santo” sugiera “soluciones concretas que permitan incluir generosamente a las personas sinceramente apegadas al Vetus Ordo” o rito antiguo.
Según el diario ‘La Croix’, con ocasión del consistorio del pasado mes de enero, el Papa ya había encargado al cardenal Jean-Marc Aveline, arzobispo de Marsella y presidente de la Conferencia Episcopal de Francia (CEF), reflexionar sobre el tema. Desde la publicación de ‘Traditionis custodes’ (2021), el ‘motu proprio’ del papa Francisco que restringía drásticamente la misa tridentina, los ánimos se han caldeado considerablemente en Francia, donde, desde el siglo XIX, se ha vinculado este rito a cuestiones políticas.
Una investigación publicada en junio de 2025 por el semanario ‘La Vie’ analizaba la disputa “sorda y violenta” que se libra en el país desde que viera la luz dicho documento pontificio. Todo en un contexto en el que las comunidades tradicionalistas viven un renovado interés, como atestigua la peregrinación de Chartres que se celebra anualmente por Pentecostés y que, desde hace una década, ha registrado un aumento del 8% en sus inscripciones.
¿Qué hacer para apaciguar tensiones e integrar “generosamente” –en expresión papal– a estas comunidades apegadas al rito antiguo, sin correr el riesgo de consolidar una situación en la que coexistan en la Iglesia dos visiones difícilmente conciliables: una que acepta plenamente la herencia del Vaticano II y otra que la cuestiona?
Entrevistado por ‘La Croix’ al término de la sesión dedicada a la liturgia durante la Plenaria de Lourdes, el obispo de Évreux y responsable de Liturgia en la CEF, Olivier de Cagny, se mostró satisfecho de que se desee “ir realmente al fondo de las cosas”. “Es la primera vez que oigo tan claramente que el tema debe tratarse a nivel teológico, y no solo de manera pastoral o afectiva”, añadió.