Vaticano

León XIV reivindica la libertad religiosa: “Los cristianos de todo Oriente Medio deben ser respetados”

| 10/04/2026 - 18:03

El Papa ha recibido a los miembros del Sínodo de la Iglesia caldea





León XIV ha recibido este viernes en el Vaticano a los participantes en el Sínodo de la Iglesia caldea, en el cual se llevará a cabo, como ha recordado el Papa, “un acto fundamental”: la elección del nuevo Patriarca que recogerá el testigo de Louis Raphael Sako.



“Vuestra Iglesia tiene sus raíces en la Iglesia apostólica primitiva, representando una tradición antigua y fructífera que, íntimamente ligada a la fuente de la salvación, llevó el Evangelio más allá de los confines del Imperio Romano, desarrollando un cristianismo rico en fe, cultura y espíritu misionero, incluso hasta la India y China”, ha señalado el pontífice.

En este sentido, la Iglesia caldea “es guardiana de una memoria viva y noble, de una fe transmitida a través de los siglos con valentía y fidelidad”. Una historia, ha recordado León XIV, “gloriosa, pero también marcada por duras pruebas: guerras, persecuciones y tribulaciones que han azotado a vuestras comunidades y dispersado a muchos fieles por todo el mundo”.

Sin embargo, “es precisamente en estas heridas donde resplandece el luminoso testimonio de la fe, pues si vuestra Iglesia lleva las cicatrices de la historia, es el mismo Señor Resucitado quien nos muestra cómo las heridas más dolorosas pueden convertirse, en Él, en signos de esperanza y vida nueva”.

Atentos y transparentes

“Que el nuevo Patriarca sea, ante todo, padre en la fe y signo de comunión con todos y entre todos”, ha deseado el Papa, recordando que “podría parecer que vivir según el Evangelio, es decir, con mansedumbre y perseverancia en la búsqueda de la unidad, va en contra de la corriente e incluso resulta contraproducente en ocasiones, pero en realidad demuestra ser el camino más sabio, porque el amor es la única fuerza que vence al mal y derrota a la muerte”.

Por otro lado, León XIV ha señalado, a la luz de los acontecimientos que han marcado a su Iglesia en los últimos años, que siente “con especial intensidad la responsabilidad del momento que están viviendo”.

“Que las pruebas que están atravesando los impulsen a ofrecer una respuesta iluminada por la fe y marcada por la comunión, incluso hacia los cristianos de otras confesiones, verdaderos hermanos y hermanas en la fe con quienes es bueno establecer relaciones de auténtica comunión”, ha aseverado. De esta manera, “también serán un gran ejemplo y aliento para su querida y admirable comunidad, a la que llevo en mi corazón y por la que rezo”.

Asimismo, el Papa ha exhortado a la Iglesia caldea “a ser atentos y transparentes en la administración de sus bienes, sobrios, mesurados y responsables en el uso de los medios de comunicación, y prudentes en sus declaraciones públicas, para que cada palabra y acción contribuya a edificar —y no a perjudicar— la comunión eclesial y el testimonio de la Iglesia”.

También les ha recomendado prestar especial atención “a la formación de los sacerdotes, sus primeros colaboradores en el ministerio: apóyenlos con su cercanía, construyendo con ellos y para ellos una fraternidad concreta y tangible”. “Y ayuden, sobre todo con su ejemplo, a las personas consagradas a salvaguardar los inefables dones de la obediencia y la castidad”, ha añadido.

En cuanto a los laicos, les ha animado a “brindarles atención pastoral, para que se sientan animados, a pesar de todas las dificultades, a permanecer firmes en la fe recibida de los Padres y a permanecer en sus territorios”. “Esto es importante para toda la Iglesia, porque las regiones donde surgió la luz de la fe —Orientale lumen— no pueden prescindir de los creyentes en Jesús, los cristianos, que son para Oriente Medio como las estrellas para el firmamento”, ha subrayado.

León XIV en su audiencia con el Sínodo de la Iglesia caldea. Foto: Vatican Media

En este sentido, León XIV ha reivindicado que “los cristianos de todo Oriente Medio deben ser respetados, no solo de palabra; que disfruten de verdadera libertad religiosa y plena ciudadanía, sin ser tratados como invitados ni como ciudadanos de segunda clase”.

Convivencia y diálogo

“Hermanos y hermanas, ustedes son signos de esperanza en un mundo marcado por una violencia absurda e inhumana”, ha subrayado el Papa. “Estos actos, impulsados ​​por la codicia y el odio, se extienden ahora con ferocidad en las mismas tierras que presenciaron el nacimiento de la salvación, en los lugares sagrados del Oriente cristiano, profanados por la blasfemia de la guerra y la brutalidad de los negocios, sin ningún respeto por la vida de las personas, considerada, en el mejor de los casos, un mero subproducto de su propio interés”.

Sin embargo, León XIV ha insistido en que “ningún interés puede valer la vida de los más débiles, de los niños, de las familias; ninguna causa puede justificar el derramamiento de sangre inocente. Ustedes, llamados a ser incansables pacificadores en nombre de Jesús, ayúdennos a proclamar con claridad que Dios no bendice ningún conflicto; a clamar al mundo que quienes son seguidores de Cristo, el Príncipe de la Paz, jamás se ponen del lado de quienes ayer empuñaron la espada y hoy lanzan bombas; a recordar que no es la acción militar la que creará espacios de libertad ni tiempos de paz, sino solo la promoción paciente de la convivencia y el diálogo entre los pueblos”.

Por todo ello, la misión de la Iglesia caldea es “proclamar a Cristo resucitado incluso en contextos de muerte, ser una presencia viva de fe y caridad, mantener viva la esperanza donde parece desvanecerse”. “No se desanimen: el Señor camina con ustedes”, ha concluido.

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