Asia

La guerra cierra el Santo Sepulcro y ‘cancela’ la Semana Santa en Jerusalén

| 23/03/2026 - 18:34

“La dureza de este tiempo de guerra, que nos afecta a todos, hoy se ve agravada por la imposibilidad de celebrar la Pascua juntos y con dignidad”, ha señalado Pierbattista Pizzaballa





La guerra en Oriente Próximo ha llevado a los Santos Lugares a algo inédito. O, al menos, a una situación de excepción que no se vivía desde 2020, con la pandemia del Covid-19. Y es que la guerra ha sacado a los fieles de los templos y echado el cierre a una Semana Santa que está por comenzar.



“Debido a la guerra, este año no pudimos vivir la tradicional Cuaresma en Jerusalén, con las solemnes celebraciones en el Santo Sepulcro y en los Santos Lugares de la Pasión”, señala en un comunicado el patriarca latino de Jerusalén, Pierbattista Pizzaballa.

“Ahora nos preguntamos sobre las celebraciones de la Semana Santa, el corazón de nuestra fe, en Jerusalén y en el Santo Sepulcro”, continúa. Y es que las restricciones impuestas por el conflicto y los acontecimientos de los últimos días “no auguran una mejora inminente”. “En diálogo constante con las autoridades competentes, junto con las demás Iglesias cristianas, estamos evaluando cómo, de acuerdo con los convenios que se acuerden, podemos celebrar el Misterio central de nuestra salvación en el seno de nuestras Iglesias”, asegura.

Una herida que se suma a muchas otras

“Sin embargo, ya resulta evidente que las celebraciones habituales abiertas a todo el público no podrán llevarse a cabo”, lamenta el patriarca, anunciando, a su vez, que ni la tradicional procesión del Domingo de Ramos, que asciende a Jerusalén desde el Monte de los Olivos, ni la Misa Crismal, podrán celebrarse.

“Las iglesias de la diócesis permanecen abiertas”, asegura Pizzaballa. “Los párrocos y sacerdotes, en la medida de lo posible, harán todo lo que esté a su alcance para fomentar la oración y la participación de los fieles en las celebraciones del Misterio Pascual”, añade.

“La dureza de este tiempo de guerra, que nos afecta a todos, hoy se ve agravada por la imposibilidad de celebrar la Pascua juntos y con dignidad”, señala el patriarca. “Esta es una herida que se suma a las muchas otras infligidas por el conflicto”, dice, animando a “no abandonar la oración”. “La Pascua, que celebramos en nombre de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, nos recuerda que ninguna oscuridad, ni siquiera la de la guerra, puede prevalecer. Permitamos que esta certeza ilumine nuestros pasos y fortalezca nuestra esperanza”, concluye.

Peregrinos cristianos etíopes celebran el Domingo de Pascua con una procesión en el techo de la Iglesia del Santo Sepulcro, en la Ciudad Vieja de Jerusalén, Israel. EFE/ Abir Sultan

La situación del Santo Sepulcro

En cuanto a la situación en el Santo Sepulcro, la custodia franciscana ha asegurado en un comunicado que la comunidad franciscana presente en el templo “no ha cesado, ni de día ni de noche, de realizar las celebraciones, los ritos, las procesiones diarias y las oraciones litúrgicas previstas, de acuerdo con lo estipulado en el Status Quo”.

“Incluso durante estos días, aunque el acceso a la Basílica está restringido a los fieles por motivos de seguridad, la oración continúa ininterrumpidamente en los Santos Lugares”, han aseverado. “En momentos particularmente dramáticos como los que estamos viviendo, esta presencia busca visibilizar la fe, la esperanza y la súplica de cada persona bautizada, para que desde estos Santos Lugares siga elevándose una oración por la paz y la reconciliación entre los pueblos”, subraya la Custodia.

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