Nuevo ataque a la asignatura de Religión. Un total de 68 organizaciones sociales, sindicales y políticas -entre las que destacan Europa Laica, Comisiones Obreras, Izquierda Unida o Podemos- exigen eliminar la materia de la escuela “de forma inmediata”, al tiempo que reclaman “una escuela pública y plenamente laica” y vuelven con el manido reclamo de derogar los Acuerdos con la Santa Sede.
Estos mantran se recogen en el manifiesto publicado hoy en el marco de la campaña ‘Por una escuela pública y laica. Religión fuera de la escuela’, recogido por Europa Press, en el que los firmantes cargan también contra el Gobierno de Pedro Sánchez, acusándole de “inacción”.
De hecho, piden “compromisos” al Gobierno para “dejar de financiar con dinero público el adoctrinamiento religioso en cualquier centro escolar; potenciar la Red Pública de Enseñanza; eliminar de forma progresiva los conciertos educativos” así como “con otras confesiones en los que se establece la posibilidad de impartir religión en la escuela”.
Además, sostienen que “las distintas leyes educativas llevan décadas apuntalando los privilegios de la jerarquía católica a través de la pervivencia de la catequesis en todos los centros educativos en horario lectivo y de la no menos grave extensión sin límites de la escuela privada subvencionada”, y critican que en los últimos años “estos privilegios hayan empezado a extenderse a otras confesiones religiosas”.
Su llamamiento se dirige a los partidos políticos, al Poder Ejecutivo y Legislativo, al Ministerio de Educación, a las Consejerías de Educación de las 17 comunidades autónomas, a la comunidad educativa y a la sociedad en general, y busca “lograr la plena implantación del principio de laicidad en el sistema educativo”.
Aunque casi tres millones de alumnos (más del 56%) eligen la asignatura en el sistema educativo español -educación pública, privada y concertada- en todas sus etapas, desde Infantil hasta Bachillerato, las distintas organizaciones instan a su desaparición.
Como expone el manifiesto, “en un contexto marcado por la violación del derecho internacional y el genocidio, el rearme y el auge de los discursos de odio, una educación laica, pública e inclusiva es más necesaria que nunca de cara a la construcción de una sociedad que tenga entre sus principios la convivencia pacífica, la justicia social y la libertad de conciencia”.
Asimismo, advierten de que “el ascenso de los partidos de la derecha convencional y la irrupción de la extrema derecha en determinados parlamentos y gobiernos autonómicos ha seguido acentuando los procesos de mercantilización y privatización de la enseñanza, tanto por la vía de la precarización de lo público como a través de medidas de apoyo preferencial al sector privado, en su mayoría bajo control ideológico de la Iglesia”.
Por otro lado, denuncian que “se sigue manteniendo en los centros escolares públicos a personas designadas por los obispos con la misión de impartir clases de religión para cristianizar a la comunidad educativa y hacer proselitismo religioso” y muestran su preocupación por “la aplicación de la alternativa que se está dando en las diferentes comunidades autónomas a quienes no solicitan religión”.
“Todo lo anterior conlleva un doble y grave perjuicio ya que, por un lado, se incrementa la segregación por motivos económicos y sociales consecuencia de las políticas de privatización, y por otro, se segrega al alumnado por motivos ideológicos desde los tres años”, advierten.