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La Diócesis de Segorbe-Castellón tiene un plan para proteger a los menores de la pornografía y la violencia

| 17/02/2026 - 18:27

Se trata de un documento con orientaciones educativas, claves antropológicas y herramientas digitales ante lo que el obispo Casimiro López califica como “uno de los desafíos pastorales más graves y urgentes de nuestro tiempo”





La Diócesis de Segorbe-Castellón ha dado un paso al frente frente al impacto creciente de la pornografía y los contenidos violentos en niños y adolescentes. Lo ha hecho con la presentación del documento ‘Protección de los menores frente a la pornografía y contenidos violentos’, un texto fruto de varios meses de trabajo coordinado que ofrece criterios, propuestas concretas y orientaciones prácticas para familias, educadores y agentes pastorales.



La iniciativa se dio a conocer esta mañana en la Casa Sacerdotal Familia de Nazaret, en Castellón, en una rueda de prensa conducida por el delegado diocesano de Medios de Comunicación Social, Héctor Gozalbo, y en la que participaron el obispo de Segorbe-Castellón, Casimiro López Llorente; el experto en ciberseguridad Ignacio Estévez; y Juan Gozalbo, miembro de la Delegación de Medios.

El punto de partida del documento es claro y contundente. En la carta pastoral enviada a toda la diócesis con motivo de su publicación, el obispo advierte de que “nos encontramos ante uno de los desafíos educativos y pastorales más graves y urgentes de nuestro tiempo”. Y subraya que el acceso “muy frecuente y en edad cada vez más temprana” a este tipo de contenidos digitales “está afectando profundamente al desarrollo afectivo, psicológico y espiritual de niños, adolescentes y jóvenes”.

Una realidad que, añade el prelado, “interpela directamente a toda nuestra Iglesia diocesana, a las familias y a las instituciones educativas”, llamadas a acompañar, formar y proteger a los menores “con responsabilidad y amor”.

Un trabajo conjunto y multidisciplinar

El texto es el resultado del trabajo conjunto de las delegaciones diocesanas de Catequesis y Catecumenado, Enseñanza, Medios de Comunicación Social y Familia y Defensa de la Vida, que han contado además con la colaboración de profesionales de la antropología y expertos en seguridad e informática.

El documento articula tres grandes bloques: datos objetivos que ayudan a dimensionar el problema; claves educativas y antropológicas para una formación afectivo-sexual desde una visión integral de la persona; y orientaciones prácticas, entre ellas herramientas de protección digital para crear entornos más seguros.

Incluye, por ejemplo, pautas para configurar dispositivos, recomendaciones sobre control parental y filtrado de contenidos, criterios para acompañar el uso de redes sociales y propuestas para establecer normas claras y coherentes tanto en el ámbito familiar como escolar.

Padres, educadores y comunidades cristianas

El material está dirigido especialmente a los padres y madres, definidos como “primeros y principales educadores de sus hijos”, a quienes se anima a acompañar también la vida digital de los menores “con cercanía, claridad y coherencia”. También interpela a catequistas y agentes de pastoral infantil y juvenil, así como a equipos directivos y docentes de centros educativos diocesanos y colegios de la Iglesia.

Pero el obispo subraya que se trata de un servicio abierto a todos, más allá de las creencias religiosas, en favor del bien común y de la protección integral de los menores.

Presentación del documento ‘Protección de los menores frente a la pornografía y contenidos violentos’

Mucho más que filtros y controles

Uno de los mensajes centrales del documento es que las soluciones técnicas, siendo necesarias, no son suficientes. Como remarca Casimiro López, “la verdadera protección de nuestros menores no se limita a soluciones técnicas”. Requiere, insiste, “una educación en la libertad y la responsabilidad, una formación de la conciencia y una propuesta cristiana, positiva y esperanzadora del amor humano y de la sexualidad”. Solo desde una colaboración real entre familia, escuela y comunidad cristiana será posible afrontar este reto “con eficacia y espíritu evangélico”.

Por eso, el obispo anima a acoger el documento como “una herramienta de trabajo y de reflexión”, capaz de generar espacios formativos, diálogo en las familias e iniciativas educativas, además de renovar el compromiso pastoral con niños, adolescentes y jóvenes.

Con este plan, la Diócesis de Segorbe-Castellón refuerza su apuesta por una educación afectivo-sexual auténticamente humana y por la defensa activa de los menores, consciente de que está en juego una de las cuestiones más decisivas para el presente y el futuro de la sociedad.

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