El arzobispo de Toledo ‘bendice’ la regularización de migrantes: “Me baso en el Evangelio”

Francisco Cerro respalda la postura de la Conferencia Episcopal porque “la acogida es fundamental”

El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro

El arzobispo de Toledo ‘bendice’ la regularización extraordinaria de migrantes anunciada el 27 de enero por el Gobierno de Pedro Sánchez. De esta manera, Francisco Cerro se identifica “totalmente” con la postura de la Conferencia Episcopal Española, que ha encontrado contestación dentro de su propio seno, con los ‘peros’ de los prelados de Oviedo, Huelva y Orihuela-Alicante.



Según recoge Europa Press, a preguntas de los medios de comunicación hoy, el primado de España ha destacado que esta regularización es “un planteamiento del Evangelio y de la Doctrina Social de la Iglesia”. “Lo que digo es lo que siempre ha dicho la Doctrina basándose en el Evangelio”, ha aseverado.

Cerro ha insistido en sus breves palabras la necesaria y “fundamental acogida” a los migrantes y ha hecho hincapié en “el derecho humano de respeto a la dignidad de las personas que ya están aquí, que han venido”.

Asimismo, ha señalado que también es necesaria la “integración”. Y, sobre todo, que esa integración se lleve a cabo “de un modo inteligente”.

El obispo de Huelva y el supuesto “efecto llamada”

La realidad es que el hecho de que un obispo de muestre a favor de la postura marcada por la Conferencia Episcopal no suele ser noticia. Sin embargo, pasa a serlo después de que Jesús Sanz Montes, OFM, José Ignacio Munilla y Santiago Gómez Sierra no se hayan mostrado públicamente muy entusiasmados con el aplauso de Luis Argüello al real decreto del Ejecutivo, pactado con Podemos.

El obispo de Huelva, Santiago Gómez, advirtió la semana pasada de un posible “efecto llamada”, pese a que los beneficiarios de esta decisión ya viven en nuestro país. Y es que solo podrán acogerse a esta regularización aquellos que puedan acreditar que, antes del 31 de diciembre de 2025, llevaban al menos cinco meses residiendo en España.

“La ayuda de la Iglesia y de Cáritas en origen debe ser un camino importante para cuidar, cualquier medida que tomemos que provoque un efecto llamada, podemos estar haciendo un bien inmediato, pero estamos provocando al mismo tiempo, a lo mejor, muchas muertes que ese efecto llamada tiene en muchos otros”, avisó en declaraciones a Canal Sur Radio.

Según sus palabras, coincide con la posición de la Iglesia española de “dar prioridad, naturalmente, a la voluntad de cada persona”. “En eso no tenemos ninguna diferencia, ya que la persona concreta tiene una dignidad y, por tanto, unos derechos inalienables que tenemos siempre que acoger y que respetar”, añadió.

Gómez Sierra indicó también que los obispos de África pidieron a la Iglesia española que “desengañara a sus jóvenes porque venían engañados creyendo que llegaban aquí al paraíso” y así “que no cayeran en el engaño de esa inmigración masiva que muchas veces los pone en manos de mafias”.

Munilla arremete contra el Gobierno

Estas palabras se alineaban con las expresadas antes por el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, que acusó al Gobierno de “utilizar como moneda de cambio” a los migrantes y pidió que esta cuestión se debata en el Parlamento con “los matices convenientes”.

“Acertijo: Adivina, adivinanza: ¿en qué se parece la subida de las pensiones incluida en el ‘decreto ómnibus’ a la regularización de los inmigrantes contemplada en el decreto ley pactado por el Gobierno y Podemos?”, planteó Munilla en un mensaje difundido a través de su cuenta de ‘X’.

El prelado respondió que “ambas son estrategias para conseguir otros fines” y denunció que “esta forma torticera de proceder deja patente el desprecio” de los “gobernantes hacia los pensionistas y hacia los inmigrantes, a quienes utilizan como moneda de cambio”.

Además, apuntó que “en la mayoría de los españoles existe una conciencia ética, tanto en lo que se refiere a la necesidad de dignificar a los jubilados como a la de facilitar la regularización de los inmigrantes que trabajan honradamente” y rechazó “la alternativa esperpéntica de la caza y expulsión del hispano” en Estados Unidos.

El arzobispo de Oviedo habla claro: “No todos caben”

Más claro fue el arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, OFM, en su cuenta de ‘X’: “‘Fui extranjero y me acogisteis’ (Mt, 25). Los inmigrantes tienen nuestra agradecida acogida. Pero, ¿cuántos podemos asumir? Todos no caben y hay que establecer medidas sensatas, no populistas ni demagógicas, para acoger a los posibles descartando a cuantos extrañamente se nos cuelan”.

De esta manera, el franciscano, uno de los nueve miembros de la Comisión Ejecutiva de la Conferencia Episcopal, difiere de la posición del propio Episcopado. Y es que, el mismo martes, la Oficina de Prensa de los obispos se apresuró a lanzar un comunicado tras conocerse la noticia. En su mensaje, mostraban su satisfacción por la decisión, motivada por el empuje de Podemos.

Celebración eclesial

La Iglesia lleva dos años abanderando la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para llevar a cabo esta regularización, que, aún habiendo conseguido más de 600.000 firmas, se ha topado siempre con el ‘no’ del Congreso.

Por eso, ahora, a través de un comunicado conjunto, la Red de Entidades para el Desarrollo Solidario (REDES), la Conferencia Española de Religiosos (CONFER), Cáritas y el Departamento de Migraciones de la Conferencia Episcopal “celebran” una “medida” que supone “un acto de justicia social”.

Vox y PP, enfadados

Más cercanos a Sanz Montes parecen Vox y el Partido Popular. En la misma red social en la que se ha expresado el prelado, Santiago Abascal mostró su descontento: “¡500.000 ilegales! El tirano Sánchez odia al pueblo español. Quiere sustituirlo. Por eso pretende promover el efecto llamada por decreto, para acelerar la invasión. Hay que detenerlo”.

Por su parte, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, considera que “una regularización masiva aumenta el efecto llamada”. Asimismo, indicó que esto “desborda nuestros servicios públicos”, obviando dos premisas: que estos servicios públicos ya son utilizados por los futuribles regularizados y que el Gobierno de Aznar hizo lo propio con medio millón de migrantes durante sus ocho años de Gobierno.

Argüello: “Es un reconocimiento a la dignidad humana”

Mensaje todos muy dispares a los compartidos por Luis Argüello, presidente de la Conferencia Episcopal, pues, según sus palabras, “el decreto aprobado por el Consejo de Ministros viene a solucionar una situación que en tantos municipios de España se mostraba ya como de extraordinaria dificultad”.

Al fin y al cabo estamos ante “personas trabajando, acudiendo a los servicios públicos y sociales, a los colegios, y encontrándose con este muro de la falta de legalización”, agregaba.

Por ello, el arzobispo de Valladolid considera que “es un reconocimiento de la dignidad humana, una oportunidad para colaborar en el bien común”.

Luis Argüello, durante la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal

Luis Argüello, durante la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal

No obstante, el prelado no deja de señalar que la ILP ha sido desoída y el ‘ok’ ha llegado “ahora, quizás porque hay un momento de oportunidad política que lo favorece”.

Para Argüello, “supone también un reconocimiento, para nuestra propia salud democrática, de la importancia que tienen las iniciativas de la sociedad organizada, uniéndonos entidades eclesiales con grupos de otros ámbitos y otras formas de vivir y de pensar, pero que hemos confluido en esta apuesta común por la regularización de la dignidad”.

Apuntando al desafío de la integración, Argüello llamó a alegrarnos como sociedad porque “muchas personas que estaban trabajando no podían ni siquiera cotizar con sus impuestos al bien común”.

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