En una carta dirigida a la Conferencia Episcopal alemana, Georg Bätzing comunicó personalmente su decisión de no presentarse a la reelección
Georg Bätzing, presidente de la Conferencia Episcopal Alemana
La Asociación de Mujeres Católicas de Alemania (KFD) ha expresado su pesar por la decisión del obispo Georg Bätzing de no optar a un segundo mandato como presidente de la Conferencia Episcopal Alemana. La vicepresidenta de la KFD y miembro del Sínodo, Ulrike Göken-Huismann, ha agradecido públicamente “su dedicación, especialmente en el Camino Sinodal”, subrayando el papel decisivo que ha desempeñado en un tiempo especialmente complejo para la Iglesia en Alemania.
Según Göken-Huismann, durante un periodo marcado por la crisis, Bätzing “influyó de manera significativa en el Camino Sinodal y lo acompañó con una gran responsabilidad personal”, asumiendo el liderazgo “a menudo frente a una oposición considerable, en ocasiones tanto dentro de sus propias filas como desde Roma”.
El obispo de Limburgo, de 64 años, anunció este lunes que no se presentará a la reelección en la próxima asamblea plenaria de la Conferencia Episcopal Alemana, que se celebrará en Würzburg del 23 al 26 de febrero. En ese encuentro se elegirá a su sucesor para un mandato de seis años.
Desde la mayor asociación católica de mujeres del país se ha destacado especialmente el perfil reformista de Bätzing. Göken-Huismann recordó que el obispo “ha defendido de forma constante reformas en la Iglesia”, y valoró muy positivamente “su claro compromiso con la igualdad de la mujer en la Iglesia, con la admisión de mujeres en todos los ministerios y cargos, y con la investigación sistemática de la violencia sexualizada”.
En este sentido, la vicepresidenta de la KFD subrayó de manera particular el apoyo de Bätzing al diaconado sacramental femenino, una cuestión clave dentro del debate eclesial alemán y uno de los puntos más sensibles del proceso sinodal.
La asociación confía ahora en que quien resulte elegido como nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Alemana garantice la continuidad del Camino Sinodal. “El futuro de la Iglesia no depende de la participación de las mujeres, sino de que alcancen la plena igualdad en responsabilidad y liderazgo, y sean admitidas en todos los ministerios y cargos”, afirmó Göken-Huismann, marcando así las expectativas de la KFD ante la nueva etapa que se abre.
En una carta dirigida a todos los miembros de la Conferencia Episcopal, Bätzing comunicó personalmente su decisión de no presentarse a la reelección. Según explicó, se trata de una determinación tomada “tras consultar y reflexionar cuidadosamente”, sin entrar en más detalles sobre los motivos concretos.
En el mismo escrito, el obispo deseó a la Conferencia Episcopal Alemana “un continuo coraje para el diálogo abierto, el debate constructivo y la disposición a conectar mutuamente”, con el fin de “dar testimonio juntos de la alegría de la fe para los fieles de nuestro país y de muchos más”.