Elecciones en Uganda
En el poder desde 1986, Yoweri Museveni ha ganado sus séptimas elecciones presidenciales consecutivas y se mantendrá al frente del Gobierno de Uganda a sus 81 años. Tras celebrarse los comicios el pasado jueves 15 de enero, el sábado, la Comisión Electoral dio a conocer que había tenido 7,9 millones de votos. Así, al alcanzar un 71,65 % del total, ya no será necesaria una segunda vuelta y se le ratifica al frente del Ejecutivo.
Muy lejos ha quedado el líder opositor Robert Kyagulanyi, con 2,7 millones de votos (24,72%). Conocido cantante cuyo nombre artístico es Bobi Wine, este ha denunciado que ha habido un fraude electoral y no reconoce como presidente legítimo a Museveni. De hecho, ha dado a conocer que, en las últimas horas, ha podido escapar de una redada policial que pretendía detenerle. Oculto desde un lugar que no ha querido identificar, ha lamentado que su mujer y varios de sus familiares no consiguieron huir y permanecen privados de libertad. “Sé que estos criminales me están buscando por todas partes y estoy haciendo todo lo posible por mantenerme a salvo”, ha enfatizado.
También se ha perseguido a varios altos cargos de su formación, la Plataforma de Unidad Nacional (NLP, por sus siglas en inglés). Como él mismo comparte en un vídeo a través de sus redes sociales, en él se ve a la vicepresidenta del partido en la región occidental, Mama Jolly Jacklyn Tukamushaba, siendo “secuestrada por los militares. Le confiscaron todo el material que tenía en vísperas de las elecciones, incluidas las cartas de nombramiento de nuestros agentes electorales y los fondos que tenía para facilitarles el trabajo. ¡Hasta la fecha se desconoce su paradero!”. Además, “la vicepresidenta para el norte de Uganda, la doctora Lina Zedriga, también fue secuestrada por los militares y su paradero sigue siendo desconocido”.
Desde su cuenta de X (antes Twitter), Bobi Wine también comparte otros vídeos, como uno que “muestra a funcionarios de la Comisión Electoral marcando todas las papeletas a favor de Museveni en un colegio electoral del oeste de Uganda”. Como clama indignado, “¡esto es lo que Museveni y su sistema criminal llaman elecciones! Hicimos campaña. Votamos. Intentamos proteger nuestro voto, pero los criminales arrestaron o secuestraron a muchos de nuestros agentes y funcionarios”.
Así, “el único recurso es que el pueblo de Uganda recupere su voz. Por eso lo llamamos voto de protesta”. Finalmente, el líder opositor llama a sus seguidores a que “sigan enviando esos videos y todas las demás pruebas del robo que tuvo lugar el día 15”. Y es que lo cierto es que esa jornada electoral estuvo marcada por un bloqueo temporal de internet que las propias autoridades impusieron desde dos días antes”.
En consecuencia, Wine reivindica que “los supuestos resultados que anuncian son falsos y no reflejan en absoluto lo que ocurrió en los colegios electorales ni lo que formula en las actas”. De hecho, “después de detener a casi todos nuestros agentes, manipular las urnas y cortar el acceso a internet, el régimen está intentando amañar las elecciones una vez más”.
Estos días, ha habido protestas en varios puntos del país y, según denuncian varias ONG, ya se registran más de 20 víctimas mortales tras ser reprimidas por las fuerzas militares y policiales.
De este modo, parece que en nada se ha hecho caso a la Conferencia Episcopal de Uganda, que, antes de las elecciones, publicó un mensaje firmado por su presidente, Joseph Anthony Zziwa, obispo de Kiyinda-Mityana, en el que se alertaba con el auge de la violencia, que “aumenta diariamente, en gran parte debido a la implicación de las agencias de seguridad, incluido el ejército”.
La misiva episcopal, recogida por Fides, pedía a la Comisión Electoral que se esforzara en “garantizar un control efectivo del proceso”. Un encargo similar al encomendado a las fuerzas armadas, a las que se llamaba a “cumplir su rol de mantener la ley y el orden, absteniéndose de actos violentos que lesionen o maten a los votantes”. Tristemente, ha ocurrido todo lo contrario.