España

La parroquia de Adamuz, hospital de campaña ante la tragedia ferroviaria

| 19/01/2026 - 07:46

El obispo de Córdoba, Jesús Fernández, muestra su cercanía ante el accidente que ha costado la vida, al menos, a 39 personas





La parroquia de Adamuz se convirtió desde ayer por la tarde en ese “hospital de campaña” con el que siempre soñó el papa Francisco que fueran los templos. La iglesia abrió sus puertas para los afectados por el accidente ferroviario que ha dejado, al menos, 39 muertos y cientos de heridos; 48 de ellos continúan ingresados.



Tras conocerse la tragedia ayer por la tarde -un tren de Iryo descarriló e invadió la vía contraria chocando con un convoy de Alvia-, el Obispo de Córdoba, Jesús Fernández, se puso en contacto con el párroco de Adamuz, Rafael Prados Godoy, y con la subdelegada del Gobierno en Córdoba, Ana María López Losilla, para ponerse a su disposición.

Así, ha trasladado su pesar a las familias de las víctimas y su cercanía a las personas heridas. De hecho, encomendó al Señor a víctimas y heridos para que “no dejen de percibir su auxilio, fortaleza y consuelo en este momento de incertidumbre y de dolor”, según informa la propia diócesis.

Prados Godoy ofreció desde el primer minuto del accidente la parroquia y viveres de primera necesidad, comunicándoselo a la delegada del Gobierno, ofreciendo “personas y recursos para apoyar en la medida de lo posible”. Incluso se trasladó al centro municipal donde voluntarios y vecinos recibían los primeros autobuses con las personas afectadas.

Accidente de tren en Adamuz (Córdoba)

El sacerdote, que llegó hasta el lugar de los hechos pocas horas después del accidente, aseguró que se están viviendo momentos difíciles, “familiares buscando entre los heridos donde el nerviosismo era latente a la misma vez que el asombro de no creerse lo que estaba pasando”.

Iglesia de puertas abiertas

La parroquia de San Andrés de Adamuz ha tenido abiertas sus puertas toda la noche para los afectados. Junto al párroco, los fieles se trasladaron también hasta el templo para encender estufas y preparar la llegada de los primeros heridos, a quienes recibieron con alimentos y mantas de sus propias casas.

Frente a las dependencias municipales de Adamuz, donde se ha desplegado la ayuda espontánea de los vecinos, un grupo de feligreses de la ha habilitado la sede del Coro Romero Virgen del Sol para atender las necesidades de los afectados con mayor cercanía. Así lo ha explicado el párroco, que ha confirmado que “se han llevado hasta allí todos los alimentos de Cáritas y se han preparado bebidas calientes y bocadillos”.

Por otro lado, Juan Carlos Valsera, capellán del Hospital Universitario Reina Sofía, ha estado desde un primer momento al servicio de los heridos y familiares para “atenderlos espiritualmente” con su presencia, oración y apoyo. Durante la mañana de este lunes ha estado visitando a los enfermos y acompañando a los familiares que así lo han deseado.

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