El obispo Adolfo Canecín celebró una eucaristía por la renovación de las responsables del hogar que rehabilita a estas personas de forma gratuita
El obispo de Goya, Adolfo Canecín, celebró con una eucaristía la renovación de responsables de la Fazenda de la Esperanza, del departamento correntino de Lavalle, que ofrecen recuperación y rehabilitación para las personas que padecen el consumo y la dependencia de sustancias.
El prelado refirió al Evangelio de San Marcos, que habla de que el Reino de Dios está llegando, y el pedido de conversión, creyendo en la Buena Noticia, y destacó que estas palabras invitan directamente a vivir desde la esperanza. Y agregó que “creer en la Palabra de Dios es una actitud de fe que tenemos que vivir”.
Se dirigió a las mujeres que se están recuperando y las animó a volver la mirada hacia Dios para encontrar sentido aún en el medio de las situaciones personales y dificultades a atravesar.
Sostuvo que el “hágase tu voluntad” habla de una disponibilidad evangélica que se traduce en abrazar los proyectos de Dios; es ponerse en manos del Señor con confianza.
Con esta predicación, mencionó con un sentido especial el nuevo destino de las responsables de la organización. Agradeció la entrega y la disponibilidad de corazón de estas “hermanas de la Fazenda”, e indicó que este cambio de misión es un testimonio vivo de esa apertura al proyecto de Dios.
En primer lugar, agradeció a Jacqueline Núñez Da Rosamo su acompañamiento en esta comunidad, y la despidió con gratitud, antes de iniciar su nueva misión en Uruguay.
Seguidamente, le dio la bienvenida a la nueva responsable de la comunidad, Andrea Vera, quien llega desde Paraguay, pero que completó su formación en Brasil.
A toda la comunidad les pidió ser portadores de la bendición de Dios, en sus hogares, en los ambientes frecuentes y lugares de trabajo, recordando que el encuentro con Cristo es el motor que renueva toda vida cristiana.