Desde este sábado 28 de febrero, cuando Israel y Estados Unidos iniciaron una operación militar conjunta contra Irán (entre los centenares de muertos se encuentra el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei), Oriente Medio sufre una escalada de violencia sin parangón, afectando a más de una decena de países.
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Entre ellos, Líbano, con la milicia Hezbolá también atacando a Israel… y con Tel Aviv respondiendo con bombardeos, causando ya más de 30 víctimas en el llamado ‘país de los cedros’. De hecho, en las últimas horas, el Gobierno de Benjamin Netanyahu está bombardeando fuertemente Beirut, la capital libanesa.
En el Proyecto Fratelli
Desde ahí atiende a Vida Nueva el misionero español Guillermo Moreno, hermano de La Salle que lleva cinco años en Sidón: “Estoy en el sur de Líbano, trabajando en el Proyecto Fratelli, que creamos hace una década junto a los maristas para atender especialmente a refugiados sirios, pero también atendemos a refugiados palestinos y a libaneses pobres”.
En este lustro, “he vivido muchos momentos de conflicto, aunque especialmente me marcó la experiencia de permanecer aquí durante la guerra del otoño de 2024. Fueron tres meses en que pudimos ayudar a más de 10.000 personas durante una de las crisis humanitarias más graves que ha vivido Líbano en los últimos 50 años”.
Aviones, drones, bombas…
En estos momentos, “la situación es complicada, pero esperamos que no se prolongue más de una o dos semanas. Ayer y hoy hemos cerrado nuestro centro porque el Gobierno nos lo ha pedido. Aquí, en Sidón, se oyen los aviones, los drones, las bombas a lo lejos y podemos ver las carreteras colapsadas de tráfico por las personas que se desplazan hacia el norte. También hemos visto por la noche misiles en el cielo y algunas explosiones a lo lejos”.
Un horror, el de la guerra, que agota el alma colectiva de un pueblo que ya arrastra mucha tensión por todo tipo de violencias: “La mayor parte de la población está cansada de tanto conflicto y lo que queremos es vivir en paz. Esperemos que así sea y que pronto podamos reabrir nuestro centro a los niños y sus familias”.
