Los prelados hacen su primer pronunciamiento luego de la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos
Serenidad, sabiduría y fortaleza. Con estas tres palabras los obispos venezolanos han salido al ruedo luego de la incursión de Estados Unidos y la captura de Nicolás Maduro. Al igual que millones de venezolanos, los prelados no han salido del shock, “no se lo esperaban”, aseguró una fuente protegida a esta revista.
En medio de la zozobra que vive el país al no tener claro un horizonte político, sus pastores invitan a “vivir más intensamente la esperanza y la oración ferviente por la paz en nuestros corazones y en la sociedad”.
Han rechazado todo tipo de violencia para dirimir los conflictos, más bien acuden a la fraternidad para que “nuestras manos se abran para el encuentro y la ayuda mutua, y que las decisiones que se tomen, se hagan siempre por el bienestar de nuestro pueblo”.
Aunque no hay cifras oficiales de fallecidos y heridos tras los ataques a objetivos militares del chavismo, igual se han solidarizado con las víctimas toda vez que llaman a la unidad del pueblo.
Cáritas América Latina y el Caribe, haciendo eco del mensaje del ángelus de León XIV, ha expresado su solidaridad al pueblo venezolano y a su Iglesia con “profunda preocupación por la delicada situación”.
Demandan el respeto de los derechos humanos de la población venezolana sobre todo de quienes “hoy enfrentan incertidumbre y carencias”. Ante ello, “no podemos ser indiferentes”, sostuvieron.
También han recordado que la paz solo será posible mediante la justicia, la verdad y el respeto mutuo, en un claro llamado a buscar caminos de entendimiento basándose en los resultados del 28 de julio de 2024 y la libertad de presos políticos.
Han indicado que estarán muy atentos a brindar apoyo a las redes diocesanas de Cáritas, que “trabajan incansablemente en la atención de los más vulnerables”, mientras que piden a la comunidad internacional ser garante del entendimiento y de la autonomía de la nación.