El arzobispo de Pamplona defiende la necesidad de asumir la responsabilidad por parte de la diócesis y destinar fondos de la Iglesia a las indemnizaciones para los afectados
arzobispo electo de Pamplona y obispo de Tudela
El arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló, ha expresado su firme compromiso con la “reparación” de las víctimas de abusos ocurridos dentro de la Iglesia en Navarra, una medida que incluye indemnizaciones económicas.
En una rueda de prensa celebrada con motivo del balance de su primer año al frente de la diócesis, Roselló ha destacado que se trata de un tema que encontró al llegar a la región, un asunto que desde su llegada a la cabeza diocesana ha sido tratado con la seriedad que merece. “He condenado estos abusos durante todo el año en varias homilías”, subrayó, afirmando que ha vivido este asunto con “gran preocupación”.
El arzobispo ha señalado que, en su primer año, ha tenido varias reuniones con las asociaciones de víctimas y con representantes del Gobierno de Navarra, a quienes ha informado sobre los avances en el tratamiento. También ha destacado que la Iglesia navarra forma parte activa de la comisión creada por el Ejecutivo foral para estudiar los casos de abusos.
En cuanto a las medidas de reparación, Roselló indicó que la Iglesia ya está trabajando para ofrecer indemnizaciones a las víctimas “a nivel psicológico, pastoral, moral y económico”. La diócesis enviará los expedientes de las víctimas que soliciten indemnización a la comisión de la Conferencia Episcopal. Aunque los casos están prescritos legalmente, ha subrayado su compromiso con los afectados y que por tanto, estas ayudas, serían financiadas a partir de los “fondos de la Iglesia”. Para los casos de abusos cometidos por sacerdotes, el arzobispado se encargaría de la reparación, mientras que en los casos vinculados a congregaciones religiosas, serán estas las responsables de asumir los costes. Esta propuesta ha sido bien recibida por las dos asociaciones de víctimas y el Gobierno de Navarra, quienes, según el prelado, están de acuerdo con el enfoque que se plantea.
En Navarra hay 23 casos de abusos sexuales registrados, tanto de diócesis como de congregaciones y el arzobispado ya está en contacto con 9 o 10 de estas víctimas que están integradas en asociaciones.
Las indemnizaciones y su valor, ha indicado el arzobispo, se van a calcular según lo establecido en el Derecho Penal y también el baremo aplicado por otras conferencias episcopales europeas. Roselló, ha aprovechado la rueda de prensa para pedir perdón por los abusos y ha asegurado que, a su llegada, se encontró en la institución con un “camino ya trabajado, no exento de polémica” y un trabajo desarrollado “con mayor o menor acierto”.