Toda América Latina y el Caribe apela al “poder de la oración” por el pueblo haitiano

El Celam, CLAR y Cáritas Latinoamérica han convocado a una ‘Jornada continental de oración’ para expresar su solidaridad y cercanía con la nación caribeña

Vigilia de oración por los migrantes en Cádiz

“Estamos convencidos de la fuerza y el poder de la oración”. Bajo esta premisa el Consejo episcopal Latinoamericano y Caribeño (Celam), la Confederación Latinoamericana de Religiosos (CLAR) y Cáritas Latinoamérica han iniciado la campaña ‘Todos con Haití’.



Por ello, han organizado este 22 de marzo una ‘Jornada continental de oración’ – con la fiesta de la Virgen de los Dolores – para expresar su solidaridad y cercanía con todo el pueblo haitiano, que según cifras oficiales cuenta con más de 350.000 desplazados internos por causa de la violencia desbordada.

Los organizadores han admitido que “la solución no está directamente en nuestras manos”, pero requiere de la valentía y determinación de “hombres y mujeres con poder de decisión nacional e internacional”.

Misericordia de María

Es de este modo como toda la Iglesia de América Latina y el Caribe está llamada a vencer la indiferencia, de allí la pregunta del Génesis: ¿Dónde está tu hermano? para entroncar esta jornada de oración el ‘Viernes de Dolores’ o ‘María al pie de la cruz’.

Por tanto, “es la Virgen que se asocia a los dolores de su Hijo. Es María dolida hoy por su Hijo en el rostro del pueblo haitiano crucificado por la miseria y la violencia”.

“A ella, madre de ternura y misericordia, queremos pedir su intercesión para que el Señor allane los caminos, disponga los corazones, mueva las voluntades, para que nuestros hermanos puedan gozar pronto de una Vida plena”, apuntaron.

Gestos concretos

Celam, CLAR y Cáritas Latinoamérica han pedido que ese día 22 de marzo “nuestras prácticas cuaresmales estén dirigidas con esta intención, pero también es importante hacer visible esta situación para despertar la atención sobre su gravedad y dramatismo”.

Se ha propuesto – cada quien desde sus lugares – “realizar algún gesto, momento o acción comunitaria concreta” mediante peticiones en la eucaristía, intenciones en el rosario, oraciones comunitarias.

Aquí lo clave será “unirnos al clamor del pueblo haitiano para que esta voz sea escuchada en la tierra y en el cielo, confiados en la misericordia de Dios y la compasión por sus hijos”. Por ahora, no se ha previsto recibir donaciones, en víveres o médicinas, mientras que la Iglesia de Haití ha hecho llamados a la comunidad internacional a mediar en el conflicto.

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