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Arturo Sosa pide que los jesuitas afronten “la osadía de buscar lo que parece imposible”

  • La Compañía celebra el 50º aniversario de la creación del Secretariado para la Justicia Social y la Ecología
  • El superior inaugura, junto a Czerny y Turkson, un congreso internacional en Roma para conmemorarlo

Hasta 200 jesuitas, colaboradores y expertos laicos provenientes de 62 países participan en el congreso mundial que tiene lugar en Roma desde este lunes 4 de noviembre hasta el viernes 8, con motivo del 50º aniversario de la creación del Secretariado para la Justicia Social y la Ecología de la Compañía de Jesús. En la sesión de apertura de este encuentro, celebrado en la Curia General de los jesuitas, han intervenido los cardenales Peter Turkson y Michael Czerny, del dicasterio vaticano para la Promoción del Desarrollo Humano Integral, y Arturo Sosa, superior general de la Compañía. Entre los presentes también ha estado el purpurado Pedro Barreto.

Tras dar la bienvenida, Xavier Jeyaraj, secretario de la institución que celebra su medio siglo de existencia, animó a los participantes a “soñar lo improbable” a la hora de “planificar juntos el futuro”. Tras su intervención, ha tomado la palabra el cardenal Turkson, quien ha repasado el histórico compromiso de la Iglesia católica con los pobres y el desarrollo humano, cediendo luego el turno a Sosa.

Decálogo de recomendaciones

Después de subrayar que el encuentro suponía un “momento privilegiado para discernir nuevos caminos a los que nos llama el Señor, para lo que hace falta la osadía de buscar lo que parece imposible”, el superior general de la Compañía de Jesús ha destacado cómo los miembros de esta congregación solo pueden cumplir su misión de evangelizadores si se vuelcan con “los más desfavorecidos y con la protección del medio ambiente”.

Sosa ha ofrecido a los participantes en el encuentro un decálogo de recomendaciones para examinar “con transparencia y valentía”. Las mismas van desde la “dimensión espiritual del compromiso con la justicia social y la ecología integral” al “papel del discernimiento personal y grupal”, pasando por la colaboración con otras instituciones y personas, el “lugar de la mujer en las instituciones”, el “trabajo en red” o la “cercanía a los pobres”. También ha pedido reflexionar sobre “el trabajo intelectual” y el “compromiso con la erradicación de los abusos”.

Llegar a los jóvenes

El encargado de cerrar la sesión de apertura del congreso ha sido el cardenal canadiense Czerny, subsecretario de la Sección de Migrantes del dicasterio vaticano para la Promoción del Desarrollo Humano Integral, que ha relacionado algunos de los elementos tratados en el reciente Sínodo sobre la Amazonia con las nuevas “preferencias apostólicas universales” de la Compañía de Jesús, las líneas guía marcan el devenir del instituto.

Czerny ha hablado sobre la necesidad de afrontar cuatro tipos de conversiones (pastoral, cultural, ecológica y sinodal) y, al detenerse en la primera, ha subrayado cómo el apostolado social resulta hoy “crucial para llegar a los jóvenes”, porque muchos de ellos viven en una “cultura general que ha escondido a la Iglesia, pero pueden encontrarse con ella cuando se unen a creyentes que comparten su urgencia por la sociedad y por el medio ambiente”. Respecto a la conversión cultural, ha destacado la importancia de que la Iglesia, al tomar conciencia de la “fuerza del neocolonialismo, abrace el diálogo ecuménico, interreligioso e intercultural”, y entre así en un proceso de interculturización.

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