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El Gobierno chino reconoce que quiere seguir manteniendo un control estricto sobre la Iglesia

Un grupo de personas se fotografía frente a la puerta de Tiananmen en Pekín 2017

El “ministro” de religiones del Partido Comunista Chino, Yu Zhengsheng, vuelve a dejar claro que Pekín tiene la intención de mantener un control estricto sobre la Iglesia católica: “Hay que asegurarse de que el liderazgo de la Iglesia católica china esté en manos de aquellos que aman la nación y la religión”.

Yu se dirigió a cerca de 100 obispos, sacerdotes, monjas y laicos en el Gran Salón del Pueblo, en Pekín, el 19 de julio en un evento conmemorativo del 60 aniversario de la Asociación Patriótica Católica China, como señala UCA News. Una asociación que el Vaticano no reconoce porque considera incompatible con la doctrina de la Iglesia, porque su constitución aboga por el principio de una iglesia independiente.

Por su parte, Ante Jozic, sacerdote croata designado como enlace entre Roma y Pekín, manifiesta que la Iglesia en China “vive en semilibertad”, como recoge The Catholic Leader. En “misión de estudio”, el sacerdote media entre la Santa Sede y las diócesis del país, y reconoce que “si el Gobierno continua insistiendo en la misma política religiosa restrictiva, la Iglesia seguirá dividida y cada posible acuerdo con el Vaticano, aunque llegue, no funcionará”.

“Los refugiados no quieren apretar el gatillo”

“Los refugiados se han invisibilizado, porque para llegar a ellos hay que cruzar un laberinto muy aislado y custodiado por el ejército”. Lo dice Joaquín Sánchez, el sacerdote murciano que ha parado decenas de desahucios en su comunidad y que se encuentra estos días en Lampedusa, en una entrevista a La Opinión de Murcia.

“Están encerrados a unos seis kilómetros de Lampedusa y, por las tardes, se escapan saltando las vallas e incluso a nado por la propia costa”, explica. El objetivo de estas personas, provenientes de Somalia, Costa de Marfil, Ghana o Sudán no es otro que “llegar a la iglesia en la que el párroco les ha puesto una red wifi para que puedan comunicarse con sus familiares”.

El cura murciano subraya que “muchos de ellos saben que si vuelven a sus países posiblemente se encuentren con la muerte, porque han desertado de los ejércitos y las guerrillas porque quieren vivir en paz, no apretar el gatillo”.

Los obispos reclaman cobertura sanitaria para los descartados

En una tensa sesión en el Senado, los republicanos han perdido este martes, 25 de julio, la moción para reemplazar el Obamacare. Y es que no hay consenso entre ellos. La realidad es que si Trump cumple con su promesa electoral de retirar el seguro médico a los más pobres, que Obama instauró, en apenas diez años el 18% de la población estadounidense carecería de cobertura sanitaria, alrededor de 60 millones de personas.

Los últimos en pronunciarse para tratar de hacer recapacitar a parte de los senadores conservadores han sido los obispos estadounidenses. El obispo de Venecia (Florida) y presidente de la Comisión de Justicia y Desarrollo Humano del Episcopado, Frank J. Dewane, llama en una carta a los miembros de ambos partidos a “trabajar juntos para promover cambios que sirvan al bien común”.

Según sus palabras, “las propuestas de reformas sanitarias que actualmente están bajo consideración perjudicarían a millones de estadounidenses y seguiría excluyendo a demasiadas personas, incluyendo inmigrantes”. Por eso, denuncia que “las propuestas actuales son simplemente inaceptables”.

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