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Cardenalato a Mons. Gregorio Rosa Chávez, “otra de las genialidades del papa Francisco”

  • “Con este nombramiento, el Santo Padre ha querido enviar un mensaje a la Iglesia de lo que verdaderamente es ser pastor”, asegura el Padre Héctor Martínez, miembro del movimiento Cultura Romeriana

“Quizás sea el primer caso en el que a un Obispo Auxiliar –que siempre son de bajo perfil– se le haya dado el cardenalato, pero quienes hemos seguido de cerca a monseñor Gregorio Rosa Chávez, a través de sus actividades en Cáritas, como obispo auxiliar de San Salvador y como alguien muy cercano a la figura de monseñor Óscar Arnulfo Romero, nos hemos sentido profundamente agradecidos, primero con Dios, pero también con el papa Francisco, porque consideramos que ésta es otra de sus genialidades”.

Así lo dijo a Vida Nueva Digital México el sacerdote Héctor Fernando Martínez Espinoza, vicario general de la Diócesis de la Tarahumara y miembro del movimiento internacional “Cultura Romeriana”, quién también aseguró que con este nombramiento, el papa Francisco ha sido muy claro al “enviar un mensaje a la Iglesia de lo que verdaderamente es ser pastor”.

Un reconocimiento a su trayectoria

El P. Héctor Martínez reconoció que el anuncio de que monseñor Rosa Chávez será creado cardenal en el próximo consistorio, el 28 de junio, fue algo inesperado, pero que ha llenado de profundo gozo a quienes han seguido la trayectoria del Obispo Auxiliar de San Salvador: “Digamos que, para la edad que tiene, no se trata de una distinción, sino de un reconocimiento, porque sin duda tiene la solvencia moral para ser consejero del Papa. Para nosotros es algo fantástico, estamos muy agradecidos con Dios, y vemos la mano de monseñor Romero ahí, pero también una genialidad del papa Francisco”.

Al referirse a quien se convertirá en el primer cardenal salvadoreño, el sacerdote calificó a monseñor Gregorio Rosa Chávez como una persona muy coherente y “como pastor cercano a los pobres”; además, dijo que tiene una exquisitez muy humana en el trato hacia los demás y es una persona sencilla y humilde.

Por ello –insistió– el hecho de que el Papa lo haya nombrado, es un mensaje a toda la Iglesia en el sentido de que “ser cardenal no depende del cargo que ocupas, sino de la actitud profunda de ministro; eso es lo que cuenta para el Papa”.

Romero vivo, gracias a él

El Vicario General de la Tarahumara, una de las diócesis más pobres del país, consideró que el hecho de que a monseñor Rosa Chávez se le haya tenido siempre como Obispo Auxiliar fue algo bueno, pues eso le permitió no tener que estar haciendo “componendas con los grupos de poder” y dedicarse más a lo pastoral. “A veces estamos acostumbrados a obispos burócratas; en nuestra Iglesia urgen pastores no sólo de fin de semana, sino de tiempo completo, como monseñor Rosa”.

Recordó que el próximo miembro del Colegio Cardenalicio fue colaborador cercano de monseñor Óscar Arnulfo Romero, y en gran parte, gracias a él, tras su muerte en 1980, se mantuvo siempre en alto la memoria de monseñor Romero, “cuando todos lo vilipendiaban, hablaban mal de él y lo calumniaban, incluso después de muerto, sin respeto a su martirio”.

Explicó que el “padre Goyito” –como le llaman sus cercanos– participó muy activamente en la Fundación Romero, de la cual fue miembro y fundador, para tratar de divulgar lo más preciado de monseñor Romero: no sólo su testimonio de mártir, sino también su magisterio y sus homilías.

También señaló que entre otros muchos méritos, monseñor Rosa Chávez, en virtud de su cercanía con los pobres, siempre ha estado a cargo de la Cáritas de El Salvador, y actualmente también es presidente de la Cáritas para América Latina y el Caribe. Además ha tenido varios cargos a nivel de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano, y “en todos ellos, siempre ha practicado la caridad institucional como la entiende la iglesia”.

Un Papa romeriano

El segundo abordo en la Diócesis de la Tarahumara insistió en que el cardenalato a monseñor Rosa Chávez no deja de sorprender, por lo que se atrevió a calificarlo de milagro: “Es un milagro de monseñor Romero, porque nunca había ocurrido algo así en la Iglesia”.

Aseguró que el papa Francisco conoce bastante bien a monseñor Rosa Chávez y a la Iglesia salvadoreña, y sabe de las contradicciones que hay al interior de la misma en torno a la figura de monseñor Romero. Pese a ello –dijo– “el Papa es romeriano” y ha propuesto a monseñor Óscar Romero como modelo de pastor misericordioso, promoviéndolo incluso como patrono del Encuentro Internacional de la Juventud que se va a celebrar en Panamá en el 2019”.

“Todos esperamos que, ahora que sea cardenal, pueda influir para que pronto se dé la canonización de monseñor Romero. Todos la queremos porque estaríamos hablando de una conversión en toda la Iglesia; del reconocimiento de una forma de ser pastor que no siempre ha sido reconocida en la Iglesia”, añadió.

Finalmente, el P. Héctor Martínez informó que al menos 30 peregrinos, entre ellos el Obispo de la Tarahumara, monseñor Juan Manuel González Sandoval, viajarán a El Salvador, del 4 al 15 de agosto, para sumarse a las fiestas por el centenario del natalicio de monseñor Óscar Romero, “porque para nosotros representa muchísimo, por su trayectoria, su entrega, su vida de pastor, su magisterio; no sólo queremos su canonización, sino queremos que sea reconocido como Doctor de la Iglesia”, concluyó.

El padre Héctor Martínez es integrante del movimiento Cultura Romeriana  fundado por la salvadoreña Paulita Pike en 2005. Cuenta con más de mil miembros de todo el mundo.

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