Hace unos días tuve la ocasión de ver la película ‘La odisea’, de Christopher Nolan, y he de decir que me gustó mucho. En ella aparecen citados varias veces los “pueblos del mar” como una amenaza para toda la región en que se desarrolla la trama. Nosotros conocemos por la historia a esos pueblos del mar, aunque se discute sobre su origen y características.
- Síguenos en Google y añádenos como fuente preferida
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
Según parece, se trata de oleadas de pueblos “occidentales” diversos (procedentes de Italia, Grecia, Chipre, Creta…) que llegaron fundamentalmente por mar –de ahí su nombre– a las costas de las actuales Turquía, Siria, Líbano, Israel y Egipto en torno a los siglos XII-XI a. C., en la edad del Bronce.
La inscripción
Muy probablemente, es en esta época cuando habría que enmarcar la famosa guerra de Troya de los mitos. Algunos autores han llegado a plantear la hipótesis de una destrucción de Troya por parte de un grupo griego que regresaba de una batalla en Egipto.
Precisamente, en el templo de Medinet Habu, en Egipto, se encuentran inscripciones que hablan de esos pueblos. Concretamente, de la batalla que libró el faraón Ramsés III en torno a 1188 a. C. para evitar que los pueblos del mar invadieran el país del Nilo:
“Los países extranjeros conspiraron en sus islas. De repente, las tierras fueron apartadas y diseminadas en la contienda. Ninguna tierra podía sostenerse frente a sus armas, desde Hatti [imperio hitita], Kode [la costa de Cilicia y Siria septentrional], Carkemish [ciudad del Éufrates], Arzawa [en las inmediaciones o en la propia Cilicia] y Alasiya [probablemente Chipre] en adelante, siendo amputadas de una vez […] Desolaron a su gente y su tierra fue como lo que nunca había sido. Avanzaban hacia Egipto mientras la llama se preparaba ante ellos. Su confederación la formaban los peléset [filisteos], los tjeker, los sakeles, los denyen y los weses, con sus territorios unificados. Pusieron sus manos en los países hasta el confín de la tierra, con los corazones llenos de confianza y seguridad”.
Los filisteos
En la Escritura, estos pueblos del mar se concretan en los filisteos, que llegan a constituir uno de los “malos” de la película bíblica. En Jos 13, en la nómina de territorios que aún le quedan por conquistar a Josué, se encuentran “los cinco principados de los filisteos: Gaza, Asdod, Ascalón, Gat y Ecrón”.
No es casualidad que, cuando los romanos quisieron borrar la memoria judía de la tierra de Israel, la denominaran, precisamente, “Palestina”, en alusión a aquellos antiguos “filisteos”.

