José Francisco Gómez Hinojosa, vicario general de la Arquidiócesis de Monterrey (México)
Ex vicario general de la Arquidiócesis de Monterrey (México)

Palabra de Marx


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Si usted lee el siguiente texto, y le digo que es autoría de Marx: “Vemos la instrumentalización de la religión en todas partes; a algunos líderes religiosos les encanta estar cerca del poder. La religión no debe estar del lado de los poderosos, sino del lado de los débiles y las víctimas“, de seguro pensará que me refiero a Karl, el nacido en Tréveris en 1818 y fallecido en Londres en 1883, camarada de Engels y autor del multicitado ‘El Capital. Crítica de la Economía Política’.



Pues no. Lo dijo Reinhard, que vió la luz en Geseke -también Alemania-, arzobispo de Münich desde 2007, cardenal en 2010 y presidente de la Conferencia Episcopal Alemana entre 2014 y 2020. Le ayudó al papa Francisco en su primer Consejo de Cardenales, el C9, creado en 2013 y que cesó sus funciones a la muerte de Bergoglio. El problema es que el prelado germano lleva el mismo apellido.

Las palabras del Marx-clérigo las pronunció en el marco del tercer simposio teológico sobre la paz, coincidiendo con la Conferencia de Seguridad en Munich, estaban dirigidas al patriarca ortodoxo ruso Kiril, quien ha respaldado la invasión a Ucrania, llegándola a calificar de guerra santa. Reinhard ha dicho que el soviético es un hereje.

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Arzobispo de Munich, cardenal Reinhard Marx. Foto: EFE/EPA/RONALD WITTEK

Ya en 2022, el arzobispo de Münich le había rogado que influyera en su presidente para que depusiera las armas, que actuara como mediador, porque aunque reconoció que los obispos no son políticos, tienen el mandato y el deber de predicar el evangelio de la paz. Y agregaba que el apoyo de las autoridades ortodoxas a la guerra era aterrador, y suponía una perversión de la religión.

Lo que resalta el purpurado alemán no es nuevo. Desde siempre las religiones y sus líderes han tenido que lidiar con esa tentación: estar cerca de los poderosos. Y quienes han sucumbido a ella, que no son pocos, lo han hecho o por la conveniencia de recibir, a cambio de su respaldo a los gobernantes y potentados económicos, el pago de su soporte ideológico con prebendas y concesiones, muchas veces indebidas, o por la suposición, siempre errada, de que convirtiendo a los de arriba llegarán beneficios para los de abajo.

Kirill, como otros muchos jefes religiosos, se aleja sobremanera del mensaje y testimonio de Jesús de Nazaret, que se enfrentó a quienes detentaban el poder político y espiritual, y ya sabemos cómo terminó su vida terrena.

El alemán, en cambio, recoge las tesis clásicas del evangelio y de la enseñanza social de la Iglesia, apostando siempre por la opción preferencial hacia los más vulnerables. Mantener el respaldo a quienes privilegian la guerra sobre la paz, es traicionar las bienaventuranzas y lo más granado de la fe cristiana. Palabra de Marx, el cardenal.

Pro-vocación

Un dato interesante, para quienes nos seguimos preguntando cómo hay gente que respalda el accionar de Donald Trump. Según una nueva encuesta publicada por el Pew Research Center, la aprobación moral del siniestro antimigrante ha venido descendiendo en su país. En febrero del 2025 el 55% de los evangélicos blancos afirmaba que Trump ejercía éticamente su cargo. A finales del mes pasado solo el 40% lo sigue sosteniendo. Lo dicho: no hay mal que dure 100 años.