.


José Beltrán, director de Vida Nueva
Director de Vida Nueva

La misericordia, en el centro de la vida cristiana


Compartir

MIÉRCOLES. Por primera vez se expondrá a puerta cerrada, en la Plenaria, el informe FOESSA de Cáritas. Alegrón con interrogante sobre la losa pasada, que disociaba hasta anteayer a Cáritas de Añastro. Porque a los otros siete FOESSA no se les vio pasar. Que no quiere decir que los obispos no hayan leído, estudiado, compartido y avalado a título personal el estudio más relevante sobre la pobreza en nuestro país. Pero sí revela que nadie antes había caído en la cuenta de darle entidad ‘plenaria’. Hasta que llegó Argüello.

JUEVES. Almuerzo al estilo marianista. Sobre la mesa, un aceite con toque picante con marca de la casa. Como el Evangelio. Ese que da sabor y genera algún sobresalto. El que siempre busca una vida consagrada que le irrita acomodarse. El que siempre ha buscado la ‘Societas Mariae’. Aunque le haya supuesto algún que otro quebradero de cabeza e incomprensiones varias. También se ponen sobre el mantel. Para no dejar nunca esa frontera.

Noche cerrada en Peñagrande. La Compañía de María estrena casa provincial. Osoro bendice. “Aquí no habrá puertas cerradas, sino acogida”. Lo certifica la superiora general, Rita Calvo. Si en Madrid entregan llaves, en Timor-Leste ponen ladrillos de una nueva presencia. “Con osadía y realismo audaz, queremos ser una gota de agua en medio del caos”. Que llueva.

SÁBADO. Julia y Jesús. Los mejores vecinos sobre la faz de Getafe. Pared con pared en Las Margaritas. Me he criado en el rellano entre su puerta y la nuestra. Intercambiarse la sal era lo de menos. Contrabando de catarros, abrazos, torrijas, lágrimas, pisto, rulos, carcajadas. Vecindad que adquiere una categoría diferente a la de la familia y a la de la amistad.

Esa que la Iglesia también tenía como sello en las barriadas y que perdió por el camino porque alguien consideró que los cursos de ganchillo y las tardes de cine eran cosa de centros cívicos. Eran más que eso: el puente con el “pisto” de la gente. Esa vecindad que cultivaba Jesús cada vez que me llamaba “pájaro” al cruzármelo por la escalera. La que me regala Julia cuando el “hermoso” se escapa de sus labios.

DOMINGO. Cerro de los Ángeles. Se cierra la puerta santa del jubileo. Se abre el Año de la Caridad. Homilía del obispo. “La misericordia no es la segunda parte de la vida cristiana, está en el centro. No caigamos en la tentación de contraponer verdad y caridad”. Algún que otro microinfarto en la sala. Sin mayor gravedad, fácil de tratar. Misericordina y latidos de Evangelio.

Lea más: