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Fernando Vidal, sociólogo, bloguero A su imagen
Instituto de la Familia de la Universidad Pontificia Comillas

El itinerario religioso de Nick Cave: Antiguo Testamento


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La carrera artística y la vida de Nick Cave ofrecen un singular itinerario espiritual y religioso desde el interior de la cultura actual. Desde premisas del Punk que buscaban alterar radicalmente el imaginario y fenómeno religioso y que le alejan de la fe recibida de sus padres, Nick Cave, ha realizado un viaje espiritual en el que el encuentro personal con Cristo, la creencia en Dios y las dudas postmodernas están en continua interacción.

Sin concesiones a la religión institucionalizada ni tampoco a la increencia culturalmente correcta, su experiencia parece movida por una espiritualidad libre y abierta basada en el asombro y la piedad. En este documento queremos explorar las huellas de lo espiritual y religioso en la evolución del artista, desde sus inicios hasta los trabajos posteriores al dramático fallecimiento de su hijo adolescente y la obra magna que ha publicado, titulada ‘Ghosteen’.

El hijo perdido

Nick Cave es un músico y creador australiano (nacido en 1957) que ha alcanzado un lugar prominente en el escenario artístico internacional. En 1980 comenzó militando el rock gótico con su grupo ‘The Birthday Party’, caracterizado por una mezcla compulsiva de post-punk, lirismo y jazz progresivo.

Sus comienzos artísticos tuvieron lugar en su pequeña aldea natal, en donde participaba en el coro de la catedral de Wangaratta. Tras una crisis escolar, a los 13 años continuó sus estudios en la escuela anglicana Caulfield, en Melbourne, donde volvió a incorporarse al coro e inició sus estudios de piano. Toda la familia se mudó con él a Melbourne.

Sus padres eran profundamente cristianos anglicanos. El padre era profesor de literatura y la madre bibliotecaria. Ambos estaban convencidos de que la belleza podía salvar al mundo y hacían suya esa profecía de Dostoievski. Perdió a su padre en un accidente de tráfico cuando tenía 19 años y Nick se inició en el consumo de heroína.

En el momento en que su padre murió, Nick estaba detenido en una comisaría. La madre fue a liberarle y a comunicarle la noticia. Es un episodio de la vida de Cave que le ha atormentado largo tiempo. Su visión del mundo contemplaba corrupción y pesimismo, allí donde sus padres querían ver belleza y optimismo. Aunque profundamente arraigado en el amor a la belleza de sus padres, los tonos y medios eran bien distintos. Los temas, no tanto.

A los 20 años formó una banda y comenzó una carrera ascendente que le ha valido un gran reconocimiento. Su recorrido le ha llevado del post-punk expresionista a composiciones en las que ha ido ganando mayor peso el lirismo y la transmisión de historias. La espiritualidad y las referencias cristianas no han hecho sino acentuarse cada vez más.

El Antiguo Testamento

Su primera formación ‘The Birthday Party’ rompió tras publicar cuatro discos, colapsado por el abuso de alcohol y drogas. Desde el inicio, la referencia religiosa ha estado presente. En 1981, su segundo disco se titula ‘Prayers On Fire’. Las referencias son sarcásticas, juega ácidamente con los referentes, trabaja los materiales más oscuros de lo religioso.

Por ejemplo, en la canción ‘By Jesus-Trash-Can’ –de su cuarto disco, Junkyyard, de 1982-, presenta a Jesús como conductor del camión o contenedor de la basura que llega a la ciudad. En la canción ‘Prayers On Fire’, canta: “Este lugar es un infierno para mí,/ con el diablo en mi cama/ y el diablo en esta botella/ y el diablo en mi cabeza./ Te veré en el cielo de nuevo/ si te vistes de nuevo/ (tomaré otra copa, amiga)/ donde mi corazón se conserva entre hielos/ y quienes rezan arden en las llamas/ orantes en llamas”.

Como cantaban en ‘Mutiny in Heaven’, formaba parte de un motín en el Cielo en el que se rebela contra el imaginario, voces y pesos que no podían soportar. Como expresan en la misma pieza, se sienten ratas en el Paraíso, quieren saltar del cielo, escapar e irse a una iglesia de suburbio, esconderse en el gueto.

La obra de Cave juega con los símbolos y referentes con cierta irreverencia, buscando liberar nuevos significados o los más profundos. Previamente, se ven obligados a tener que desprogramar los automatismos y rigideces asociados a esos materiales simbólicos, violentarlos incluso -hasta violarlos como consta en el programa punk- para liberarlos y poder relacionarse con ellos.

En 1984 fundó la que sería la banda a la que está sustancialmente asociado, ‘Nick Cave and the Bad Seeds’, con quienes lleva grabados 17 discos de estudio hasta 2019. Su primer disco con ‘Las Malas Semillas’ fue ‘From Her to Eternity’, donde, en la canción que da título al álbum, la trascendencia la encuentra en el intenso deseo por una chica.

Ese deseo de posesión se torna herida –”Este deseo de poseerla es una herida”- que le hace descubrir una profunda melancolía y preguntas que no encuentran respuesta. En ese mismo disco hace santo a Huckleberry Finn, San Huck, nacido del río, itinerante, marginado, con quien se identifican.

Nick Cave

El segundo disco de ‘Nick Cave and the Bad Seeds’ lleva el título ‘The Firstborn is Dead’ (se refiere al gemelo de Elvis Presley que nació muerto), donde se encuentra la canción ‘Tupelo’. En esa pieza, aborda el nacimiento de Elvis, haciendo suyo el imaginario del Apocalipsis y la Segunda venida de Jesucristo. Elvis es investido de rasgos mesiánicos.

Parece que, muerto Cristo –primogénito-, solo quedara esperar a un Elvis. Nick y su banda siguen moviéndose dentro del imaginario cristiano con extrema libertad, rompiendo los límites, cambiando de signo y machacando los materiales del universo simbólico bíblico. Hay mucho de lucha de Nick con el Ángel.

Sobre esos años, Cave reconoce que su mayor influencia simbólica era la Biblia. En una entrevista concedida a Simon Hattenstone, de ‘The Guardian’ (publicada en español en ‘El Mundo’, 18 de abril de 2008), reconoce que “la brutalidad del Antiguo Testamento, sus historias y sus grandes gestos, ha sido una gran fuente de inspiración. Tampoco es que estuviera siempre rabioso pensando que Dios es odioso. Me influyó leer la Biblia… Estaba bastante jodido en aquella época… en mi vida privada”

¿Por culpa de un Dios vengativo? “No, simplemente todo estaba jodido… O quizá sí. El Dios vengativo me envió muchas plagas: sarna, ladillas, cosas por el estilo… Bueno, siempre hay que echarle la culpa a alguien, ¿no? Yo creo en Dios, pero mis creencias están plagadas de tantas dudas que ya apenas son creencias. Pero veo eso más como un punto fuerte” (Hattenstone, 2008). La lucha de Jacob/Cave con el Ángel estaba en su plenitud.

Su segundo disco con ‘The Bad Seeds’ toma el título de los hechos de los Apóstoles, cuando Jesucristo dice a Saulo –aún no Pablo- “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues? Es duro dar coces contra el aguijón”. ‘Kicking against the Pricks’ también tiene una significación punk al ser Prick una expresión fálica. En el disco incluyen una versión fiel de la canción tradicional de Gospel ‘Jesus Met the Woman at the Well’, que canta el encuentro de Cristo con la Samaritana.

El disco de 1986 ‘Your Funeral… My trial’ fue compuesto y grabado en el curso de una grave crisis de consumo de heroína. En esos días de profundas crisis, Cave ha contado que solía también dirigirse a la iglesia, donde trataba de buscar cierta paz o, al menos, equilibrar esos pésimos momentos con cierta consolación. Uno de esos días es probablemente descrito en la canción ‘Brompton Oratory’, que posteriormente conoceremos.

La vida de Cave pega un giro trasladándose a Berlín en 1987. Allí se unen al proyecto de ‘Wim Wenders’, ‘Cielo sobre Berlín’, película donde aparecen interpretando sus canciones ‘The Carny’ (dedicada a un personaje circense que montaba a caballo desaparece y matan al caballo, llamado Dolor: los enanos Moisés y Noé se encargarán de enterrarlo) y ‘From Her to Eternity’.

La aparición de Cave en la espiritual y romántica ‘Cielo sobre Berlín’ de 1987 marca una frontera en su itinerario artístico. Cave reconecta con el fondo religioso de su vida, toda vez que ha purgado, castigado y regenerado las cargas negativas de la religión. El ángel de Wenders que torna mortal, es un eco de la Encarnación, un reencuentro de mundo y espíritu para que Dios pueda ser pronunciado de otra manera.