Enrique Lluc
Doctor en Ciencias Económicas

El efecto llamada


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Hemos oído mucho hablar sobre el “efecto llamada” a partir de la regularización extraordinaria que ha planteado el gobierno. Se refiere este a que poner este parche (como se hace cada cierto tiempo) en un sistema migratorio que no tiene ni pies ni cabeza, puede producir un efecto llamada y una avalancha de inmigrantes a nuestro país. Se supone que una regularización atrae a personas que querrán venir aquí gracias a que en el futuro, habrá otra regularización de la que podrán aprovecharse.



Como es bien sabido, las regularizaciones extraordinarias no es algo que se de de una manera periódica. Es verdad que ha habido varias en España, en 1986, en 1991, en 2000, en 2001 y en 2005. Pero pensar que la gran cantidad de inmigrantes que han llegado a España durante los últimos cinco años (alrededor de dos millones) se haya debido a la última regularización de hace veinte años, es algo que parece bastante alejado de la realidad. De hecho, cuando alguien analiza los principales orígenes de los inmigrantes en cada momento de la historia, constata que, más que verse atraídos por unas mejores perspectivas en el país de acogida (que también), se han visto rechazados por su lugar de origen. Los problemas económicos argentinos en el cambio de siglo trajo a muchas personas de ese origen hace veinticinco años, luego fueron los ecuatorianos expulsados por la dolarización de su país, la gran migración de venezolanos también tiene sus motivos políticos y económicos, y la actual de colombianos algo parecido.

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Es decir, cuando vienen muchas personas de un país, normalmente, algo pasa allí. La gente sale porque busca nuevas oportunidades por lo mal que se encuentran en su país. Y… ¿Por qué vienen a España? Unos por cercanía cultural (los países americanos) y otros por cercanía física (Marruecos o Rumanía). El efecto llamada en todos los casos, es más bien un efecto expulsión combinado con un país (el nuestro) que funciona bien. Deberíamos sentirnos orgullosos de que España haya pasado de ser una nación que expulsa a sus habitantes, a otra que atrae a personas de fuera que piensan que se vive mejor aquí y por ello elijen venir a compartir su vida con nosotros.

La “paguita”

Aun así, sí que oigo muchas veces una falacia que produce un efecto llamada, en especial a la población que no quiere trabajar. Me refiero a todas aquellas personas que afirman que los inmigrantes en España y consiguen rápidamente una “paguita” con la que se puede vivir bien aquí. Quienes conocemos a inmigrantes pobres (los ricos es otro asunto) sabemos que esto no es así, que quienes vienen tienen muchos problemas para poder sobrevivir, para obtener un trabajo y para llevar una vida digna. Así que no cabe más que preguntarse ¿Qué ganan aquellos que difunden el bulo de la paga y la buena vida que pueden tener en nuestro país sin hacer nada? ¿Por qué no hacen más que repetir esto produciendo el efecto llamada que dicen aborrecer? ¿Por qué no les cuentan la verdad, que es muy difícil tener un nivel de ingresos digno en nuestro país cuando se está en situación irregular?