Qué complejo se hace para un cristiano que intenta hacer el bien y compartir la Buena Noticia tomar decisiones que sabe que traerán sufrimiento. Por ejemplo, cuando hay que despedir a personas de sus trabajos o cortar vínculos que ya no se pueden sostener.
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El alma se ve tironeada entre lo que corresponde hacer y el anhelo de ayudar a los demás. Para atravesar estas encrucijadas, conviene aprender del mismo Señor.
Querían ponerlo contra las cuerdas
En varias ocasiones, los fariseos y otros adversarios plantearon a Jesús dilemas aparentemente imposibles para hacerlo caer en una trampa. La mujer adúltera, el pago de los impuestos al César o las controversias sobre el sábado lo pusieron contra las cuerdas.
Cualquier respuesta parecía perjudicar a alguien o contradecir sus enseñanzas. Sin embargo, Jesús encontró siempre una salida lúcida y sorprendente, fiel a la verdad y al amor.
Quizás podamos aprender de Él cuando enfrentamos las difíciles decisiones de las “cosas del mundo”. Habrá que hacer lo que corresponde para proteger una misión, asumir responsabilidades y procurar el bien mayor, cuidando siempre las formas, a las personas y su dignidad.
Habrá que poner el pecho a las balas
Habrá que poner el pecho a las balas, sostener la tensión y aceptar la tristeza, sin traicionar nuestros valores ni perder la capacidad de compadecernos del dolor ajeno.
Que una decisión sea necesaria no significa que deje de doler, y que duela tampoco significa que sea injusta. A veces, hacer lo correcto implica provocar un sufrimiento que habríamos querido evitar. Y nuestra mirada es siempre parcial: nunca tenemos el panorama completo ni conocemos todas las consecuencias.
Cuántas veces, al mirar hacia atrás, descubrimos que aquello que parecía incomprensible abrió caminos insospechados. Quizás el dolor de hoy pueda ser mañana una bendición.
Actuar con libertad, caridad y verdad exige una valentía que duele. Podemos equivocarnos, pero no estamos solos. Confiamos en que Dios también está presente, incluso en aquello que hoy no alcanzamos a comprender.

