El arzobispo Rino Fisichella, pro-prefecto del Dicasterio para la Evangelización, ha advertido este miércoles de la drástica interrupción del relevo entre generaciones y ha reclamado una catequesis capaz de responder al individualismo y a las nuevas formas de relación que introduce la cultura digital.
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Fisichella ha inaugurado las LVIII Jornadas de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), dedicadas este año a ‘La catequesis hoy: entre el primer anuncio, el catecumenado y la iniciación cristiana’. Ante unos 200 participantes, el teólogo italiano ha defendido que la transmisión de la fe necesita una experiencia personal y un compromiso que vaya más allá de la mera enseñanza doctrinal.
La cuestión atraviesa también la manera de evangelizar en internet. Frente a una condena de las nuevas tecnologías y las redes sociales, Fisichella ha apostado por habitarlas con responsabilidad y conseguir que las interacciones digitales puedan desembocar en encuentros personales, sinceros y directos.
Una fe que hay que “reconquistar”
Durante su intervención, titulada ‘La catequesis al servicio de la Revelación: comunicar la verdad que salva’, Fisichella recurrió a una conocida frase del ‘Fausto’ de Goethe: “Lo que has heredado de tus padres, reconquístalo si quieres poseerlo”. La cita le sirvió para señalar uno de los problemas que afronta actualmente la catequesis: la fe no puede mantenerse únicamente por herencia familiar o tradición cultural, sino que necesita ser asumida personalmente por cada generación.
El pro-prefecto profundizó en este punto a partir de la distinción entre la ‘fides qua’, el acto personal y libre de creer, y la ‘fides quae’, el contenido de la fe compartida por la Iglesia. Desde ahí defendió que el primer anuncio no puede entenderse como una fase que se supera antes de comenzar la catequesis, sino como un elemento que debe permanecer en el centro de todo el proceso.
El kerygma, centrado en la persona de Jesucristo, debe acompañar de manera permanente la formación cristiana y no quedar reducido a un momento inicial antes de pasar a otros contenidos.
Del analfabetismo religioso a la cultura digital
Durante su discurso, Fisichella situó entre los desafíos actuales el analfabetismo religioso y el peso creciente del entorno digital en la construcción de las relaciones personales. Su respuesta, sin embargo, no pasa por rechazar las nuevas herramientas. El arzobispo invitó a los cristianos a estar presentes en esos espacios y a utilizarlos de manera que las relaciones virtuales puedan abrirse a encuentros reales. La cultura del encuentro personal, defendió, resulta imprescindible para revitalizar la experiencia cristiana en una sociedad marcada por el individualismo.
Esta forma de entender la evangelización afecta también al modelo de catequesis. Fisichella rechazó que pueda convertirse en una enseñanza de carácter escolar cuyo objetivo termine cuando una persona recibe un sacramento. El acompañamiento, señaló, debe extenderse durante toda la vida y desarrollarse dentro de una comunidad. “Cuando un encuentro es auténtico, cada uno se descubre a sí mismo y se siente involucrado en un proceso de transmisión que garantiza que la fe siga siendo una propuesta de vida plena”, afirmó el arzobispo.
Primer anuncio, catecumenado e iniciación
Las jornadas de la UPSA buscan precisamente estudiar cómo integrar las distintas etapas del proceso evangelizador en un contexto secularizado y fragmentado. El coordinador del encuentro, Miguel López Varela, defendió que el primer anuncio, el catecumenado y la iniciación cristiana no pueden desarrollarse como fases aisladas, sino que necesitan formar parte de un mismo itinerario.
Antes de la intervención de Fisichella, el decano de la Facultad de Teología, Román Ángel Pardo Manrique, había insistido también en la necesidad de responder a las transformaciones culturales sin perder el núcleo de la experiencia cristiana.
“Transmitir la fe es una virtud que debe desarrollarse mediante la articulación entre potencia y acto, promoviendo el encuentro personal con Jesucristo”, señaló Pardo, que recordó además la tradición de la Escuela de Salamanca y la figura de Francisco de Vitoria como ejemplo de renovación metodológica ante los desafíos de su propio tiempo. El decano recuperó igualmente una reflexión de Benedicto XVI sobre la necesidad de una pastoral orgánica, la escucha de la Palabra de Dios y la comunión entre sacerdotes, religiosos y laicos.
Una catequesis para un contexto secularizado
Las LVIII Jornadas de Teología reúnen en Salamanca a alrededor de 200 participantes. En la inauguración han acompañado a Fisichella el gran canciller de la UPSA, José Luis Retana, obispo de Salamanca y Ciudad Rodrigo; el rector, Santiago García-Jalón de la Lama; el decano Román Ángel Pardo Manrique y Miguel López Varela. También ha participado el obispo de Palencia, Mikel Garciandía.
Tras la apertura, el consultor del Dicasterio para la Evangelización y profesor de la Facultad de Teología de Cataluña Xavier Morláns i Molina ha pronunciado la ponencia “La recuperación del Anuncio cristiano. La eficacia sacramental de la Palabra”. A continuación, José María Pérez Navarro, profesor del Instituto de Ciencias Religiosas y Catequéticas San Pío X de Madrid, ha intervenido con ‘La sinfonía de la Palabra de Dios en la Catequesis’.
Las sesiones continuarán abordando cómo acompañar la conversión, la maduración de la fe y la incorporación a la vida eclesial en una sociedad marcada por cambios culturales acelerados y por la búsqueda de nuevas referencias de sentido. Para ello, el programa combina la reflexión teológica con aportaciones de la sociología y la psicología y concluirá este jueves con un panel dedicado a experiencias prácticas de catequesis.
