León XIV ha pedido directamente a Vladimir Putin una tregua en Oleshky, en la región ucraniana de Jersón, que permita hacer llegar alimentos y asistencia sanitaria y facilitar la evacuación voluntaria y segura de la población civil. El Papa ha trasladado esta petición al presidente ruso durante una conversación telefónica mantenida este viernes, cuando aún permanece en el hospital tras su operación de pulmón.
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La Santa Sede ha informado, por medio de un comunicado, de que el Pontífice expresó su “viva preocupación” por la grave situación humanitaria que atraviesa la ciudad y reclamó una pausa en los combates que permita atender a la población atrapada. Oleshky permanece bajo control ruso y se encuentra junto a la línea del frente, en una zona donde los desplazamientos se han vuelto especialmente peligrosos por las minas y los ataques con drones.
León XIV ha reiterado además durante la llamada el compromiso de la Santa Sede “a favor del diálogo y de la paz”, según el comunicado difundido por la Oficina de Prensa vaticana.
Una ciudad atrapada junto al frente
La petición del Papa llega después de meses de advertencias sobre el deterioro de las condiciones de vida en Oleshky y otras localidades ocupadas de la región de Jersón. Naciones Unidas señaló ya en junio que miles de civiles permanecían atrapados en estas zonas con graves dificultades para acceder a alimentos y atención médica.
A comienzos de octubre, la ONU estimaba que unas 2.000 personas, entre ellas decenas de niños, continuaban en Oleshky sin un acceso regular a alimentos o suministros sanitarios. Las minas y los ataques con drones dificultan las evacuaciones y convierten los desplazamientos por carretera en una operación de alto riesgo.
Testimonios recogidos recientemente en la zona describen a residentes obligados a recorrer largas distancias a pie o en bicicleta para conseguir alimentos. Algunos aseguraban que el último reparto organizado de comida que habían recibido se remontaba a la primavera.
Una tregua para hacer llegar ayuda
Es precisamente sobre esa situación sobre la que León XIV ha intervenido ante Putin. La petición no se refiere en este caso a un alto el fuego general, sino a una tregua que permita la entrada de suministros esenciales y la salida de quienes quieran abandonar voluntariamente la ciudad.
La ONU había reclamado también en los últimos días una pausa local de las hostilidades para permitir una evacuación segura y garantizar la llegada de ayuda humanitaria. La cercanía del invierno ha aumentado la preocupación por quienes permanecen en la zona sin acceso estable a bienes básicos.
Según Naciones Unidas, los habitantes de las comunidades cercanas al frente en la parte ocupada de Jersón afrontan desde hace meses una combinación de escasez, inseguridad y aislamiento. Los testimonios recabados por sus equipos han señalado además el riesgo que representan los drones de corto alcance y la presencia de minas para quienes intentan salir.
Segunda conversación conocida con Putin
La llamada de este viernes supone la segunda conversación conocida entre León XIV y Vladimir Putin desde la elección de Robert Prevost como Papa. Ambos habían hablado ya en junio de 2025, cuando el Pontífice insistió también en la necesidad de avanzar hacia la paz y favorecer los esfuerzos humanitarios.
En esta ocasión, la conversación se ha concentrado de manera específica en Oleshky. Tras la comunicación vaticana, el Kremlin aseguró que Putin expresó su disposición a colaborar con la iniciativa para hacer llegar alimentos y primeros auxilios y facilitar la evacuación voluntaria de civiles.
La Santa Sede, por su parte, ha limitado su comunicado a la preocupación expresada por León XIV y a su petición de tregua, sin ofrecer más detalles sobre el contenido político de la conversación.
