El obispo de Barbastro-Monzón, Ángel Pérez Pueyo, vuelve a la carga contra el Opus Dei en relación con su petición de regreso de la imagen de Nuestra Señora de los Ángeles a su ermita milenaria después de pasar medio siglo en el macrotemplo de Torreciudad. Y lo hace a través de un comunicado en el que asevera con contundencia: “No se ha aportado documento original alguno que acredite una cesión de su uso”.
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Entretanto, la Santa Sede continúa sin pronunciarse sobre el conflicto abierto desde hace siete años entre la Diócesis y la realidad eclesial fundada por san Josemaría Escrivá de Balaguer. El comisario plenipotenciario, Alejandro Arellano, tiene que decidir no solo sobre la ubicación de la imagen, sino sobre el estatuto del enclave mariano, su gestión económica y pastoral.
Guerra abierta
Este nuevo escrito se publica apenas dos semanas después de que el obispo amenazara con dimitir por este motivo y seis días después de que Pérez Pueyo presidiera precisamente en Torreciudad una romería mariana que culminó con el traslado por unas horas de la Virgen de los Ángeles a su ermita. En la homilía vinculada a esta celebración, el obispo elogió al Opus Dei, hizo un llamamiento a la unidad, pero a la vez reivindicó allí, también en un tono más diplomático, la titularidad de la pieza.
En el documento hecho público hoy, el Obispado recuerda una vez más que la talla de Nuestra Señora de los Ángeles permaneció durante mil años en su santuario y recuerda la cesión en 1961 de los terrenos de Torreciudad a una inmobiliaria asociada al Opus Dei, no directamente a la Obra. En ese documento, según la Diócesis, se incluía expresamente “no retirar la imagen de la ermita”. Además, explica que en 1975 la imagen se llevó a Madrid para ser restaurada y después fue depositada en el nuevo macrotemplo que se levantó en Torreciudad.
Regresar a la ermita
En este punto, la Diócesis aragonesa desvela que, “al conocer lo sucedido, monseñor Ambrosio Echebarría Arroita, entonces obispo de Barbastro, se dirigió por escrito a don Florencio Sánchez Bella, entonces vicario del Opus Dei en España”. “Le advirtió de que la imagen había sido colocada en el nuevo templo con intención de que permaneciese allí sin que constara autorización de la Diócesis, y requirió que regresara a la ermita”, señala el comunicado.
Esta versión de Barbastro-Monzón choca con las explicaciones dadas hasta ahora por el Opus Dei, que ha mantenido en sus comunicados que la imagen “fue colocada, con autorización documentada de la Diócesis, en el nuevo templo construido a pocos metros de la ermita y dentro del mismo conjunto devocional”. En diferentes momentos, incluido hace unos días, sentenció que no ha habido “sustracción” alguna de la Virgen.
De hecho, la Diócesis que capitanea Pérez Pueyo especifica que, “en respuesta a ese requerimiento, el Opus Dei aportó un testimonio notarial relativo a un documento privado atribuido a monseñor Jaime Flores Martín, anterior obispo de Barbastro, según el cual este habría autorizado que la imagen fuese colocada en el nuevo templo”.
Ausencia en las actas
“El documento original en el que se basa dicho testimonio notarial no ha sido aportado a esta Diócesis, pese a los reiterados requerimientos realizados desde entonces”, denuncia. De la misma manera, también relata la Diócesis que “tampoco figura en las actas del Cabildo Catedral ni en la documentación conservada en los archivos diocesanos autorización alguna para retirar la imagen de la ermita y trasladarla con carácter permanente al nuevo templo, ni acuerdo alguno que recoja una cesión de su propiedad o de su uso con carácter permanente”.
Así, respecto a la imagen de la Virgen, el comunicado remarca que “la localización material de la imagen en el nuevo templo desde hace cincuenta años no atribuye por sí sola la facultad de disponer” de la talla.
Referentes internacionales
Más allá de los papeles, el Obispado defiende que la construcción del macrotemplo “no puede justificar el traslado” de una imagen que “pertenece al pueblo de Barbastro-Monzón”. Incluso compara a la Virgen de los Ángeles con Fátima o Lourdes, que “muestran el respeto a una talla original en su ermita y grandes templos construidos junto a ellas”.
En el documento se confía en que la talla será restituida “a la Diócesis y a su ermita originaria”. De hecho, desde la Diócesis se asegura que “podrá autorizar su traslado temporal al templo de Torreciudad y a otros lugares cuando existan razones pastorales que así lo aconsejen, con la debida coordinación y con las garantías necesarias”. “La devolución permitirá que sea la legítima titular quien disponga de la imagen al servicio de todos los fieles”, remarca el texto.
La nota subraya, para concluir, que la Diócesis “no pide ningún privilegio ni nuevo derecho, ni puede aceptar unos hechos consumados ante algo tan querido que le ha pertenecido durante más de mil años hasta que le fue arrebatado hace cincuenta”.
“Tampoco puede aceptar que se le distraiga o limite el uso de lo que es suyo: la talla original de Nuestra Señora de los Ángeles de Torreciudad. Los hijos de Barbastro-Monzón no quieren a su Madre de visita, la quieren en casa”, remata el texto supervisado por el obispo.
