En estos días se cumple un mes de la excomunión de la cúpula de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y de los cuatro obispos consagrados ilícitamente el pasado 1 de julio. En este tiempo, lejos de mostrar signo alguno de arrepentimiento o mostrar una mano tendida al diálogo con Roma, no solo han presentado un recurso canónico contra el decreto promulgado por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe. Además, han multiplicado los ataques y reproches a León XIV.
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Este fin se semana han celebrado este primer mes cismático con una tribuna firmada por Alains Lorans, considerado como el portavoz de los lefebvrianos. Lejos de rebajar el tono, el sacerdote vinculado al grupo negacionista del Vaticano II acrecienta sus dardos contra Roma.
Aplicar la ley
En el artículo reprocha a León XIV el hecho de no haber recibido al superior general del movimiento, Davide Pagliarani. Además, echa en cara el silencio de Roma ante las diferentes cartas y escritos que los lefebvrianos habrían dirigido a la Santa Sede en los que explicaban los motivos de las ordenaciones episcopales ilícitas. “Roma prefiere aplicar la ley automáticamente, sin consideraciones doctrinales”, señala Lorans.
Consagración episcopal ilícita organizada por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X en Ecône (Suiza). Foto: EFE
Una vez más, para justificar la consagración de los cuatro obispos echa mano del supuesto “estado de necesidad” en la que se encuentra la Fraternidad con el fin de alcanzar “la lsavación de las almas”.
Aberrante Mullally
Su reflexión no se queda ahí, sino que se ceba con lo que tacha de “ecumenismo aberrante”, uno de los pilares de la reforma conciliar, centrándose en la visita que la arzobispa anglicana de Canterbury, Sarah Mullally, realizó el pasado mayo a Roma.
“No habrá retorno a las excomuniones y anatemas tridentinos, salvo para quienes defiendan la Misa Tridentina”, se lamenta el portavoz de los lefebvrianos, justo cuando el prefecto para el Culto Divino, Arthur Roche, ha confirmado que León XIV respalda las limitaciones al uso del misal de 1962 promulgadas por el papa Francisco.
