A 930 kilómetros al sur de Santiago, la diócesis de Osorno, con 263 mil habitantes, de los que el 51,8% se declara católico, está formada por 22 parroquias atendidas por 32 sacerdotes. La reciente ordenación sacerdotal del diácono José Manuel Rozas alegra a toda la comunidad eclesial no solo por el refuerzo que significa su incorporación para el ministerio sacerdotal, sino también por ser fruto de la pastoral vocacional animada en toda la diócesis.
- Síguenos en Google y añádenos como fuente preferida
- Regístrate en el boletín gratuito y recibe un avance de los contenidos
“Configura tu vida con Jesucristo”
Fue un acontecimiento importante para la iglesia local. La celebración reunió en la Catedral de San Marcos a sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, seminaristas, familiares e integrantes de diversas comunidades de la diócesis.
En su homilía, el obispo de Osorno, Carlos Godoy Labraña, invitó al nuevo presbítero a “configurar toda tu vida con Jesucristo, Buen Pastor, ejerciendo tu ministerio con fidelidad al Evangelio, cercanía con el pueblo de Dios y espíritu de servicio, recordando que toda vida y Vocación es un Don de Dios”.
La comunidad diocesana dio gracias a Dios por el don del ministerio sacerdotal de José Manuel Rozas, encomendando su vida y misión para que, fortalecido por la gracia del Espíritu Santo, sea un pastor según el corazón de Cristo y un signo de esperanza para el pueblo de Dios.
Año vocacional
Esta ordenación sacerdotal adquiere significado especial al celebrarse en el contexto del Año Vocacional que vive la jurisdicción, tiempo dedicado a promover una cultura vocacional y a orar con intensidad para que el Señor continúe llamando a hombres y mujeres consagrados al servicio de la Iglesia.
La diócesis de Osorno fue erigida el 15 de noviembre de 1955. Desde entonces, ha tenido cinco obispos hasta Carlos Godoy quien fue trasladado desde el arzobispado de Santiago, donde era obispo auxiliar, en noviembre de 2023.
Su primer obispo fue el capuchino Francisco Valdés Subercaseaux, actualmente Siervo de Dios, quien obtuvo el apoyo de un número importante de misioneros alemanes, italianos y holandeses quienes fueron consolidando la organización diocesana y fortaleciendo sus comunidades.
